La fuerte apreciación que registró el dólar en la plaza financiera uruguaya en lo que va de julio (5,1%) obligó a los analistas privados a revisar sus pronósticos de tipo de cambio para el cierre del año y corregir sus modelos de inflación. Así, con una estimación del billete de verde en el eje de los $ 29 para fines de 2015, la suba de precios se acercaría al umbral de los dos dígitos en la medición anualizada.

En este contexto los principales jerarcas del Ministerio de Economía y el Banco Central mantuvieron una reunión con las mayores gremiales empresariales en busca de reeditar un nuevo acuerdo de precios como ocurrió en años anteriores. Del encuentro participaron la Cámara de Industrias (CIU), la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF), los supermercados Disco y Tienda Inglesa, y Cambadu. El Poder Ejecutivo les pidió a los privados que elaboren una lista de productos donde es posible "congelar" y/o reducir los precios.

Esa propuesta quedará lista esta semana cuando las partes vuelvan a reunirse. El presidente de Cambadu, Mario Menéndez, dijo anoche a El Observador que "hay voluntad de todos los actores privados en ayudar al gobierno". Asimismo, el empresario destacó la "buena disposición al diálogo" que mostraron las autoridades del equipo económico para encontrar una salida acordada entre las partes.

"Los caminos son todos posibles. La negociaciones no son fáciles. Hay que ver si hay predisposición", añadió un empresario industrial que participó del cónclave. El año pasado, el acuerdo de precios estuvo vigente entre marzo y junio.

Mientras tanto, los importadores se preparan para remarcar sus tarifas. El representante de la Asociación de Importadores Mayoristas de Almacén, Fernando Melissari dijo a El Observador que la suba del dólar registrada en estos días ha sido "muy brusca" por lo que es inminente una corrección al alza en las listas de precios de los productos. El aumento del dólar "no lo vemos nada bien, nos pega bastante fuerte en los precios. En teoría uno siempre trata de estar cubierto, pero subió demasiado por lo que lo más probable es que haya que subir los precios de casi todo", adelantó. De todas formas aclaró que los porcentajes quedarán a criterio de cada empresa en función de cuál sea la realidad de cada una y la estrategia que manejen las distintas firmas.

Con menos chances de recurrir a las tarifas públicas como en el pasado –producto del deterioro de las cuentas públicas– algunos analistas privados consultados por El Observador especulaban con herramientas heterodoxas, como los acuerdos de precios o un rol más activo del Banco Central en el mercado cambiario como aconteció el pasado viernes, después de un largo receso (ver aparte).

El economista de Cinve, Francisco Pareschi, dijo que la fuerte subida del tipo de cambio de julio "sorprendió" pero llegó para quedarse. Ese centro de investigación proyectaba un tipo de cambio a $ 28 al cierre de diciembre, pero ahora acaba de elevarlo a $ 29. "Con ese tipo de cambio y la estructura tarifaria que estamos previendo –ya teníamos incorporada la suba de combustibles–, la inflación para fin de año estaría en torno de 9,5%. La pregunta es: ¿hasta dónde se puede seguir depreciando el dólar sin que se llegue al umbral psicológico de los dos dígitos?, preguntó el analista. A su juicio, un tipo de cambio a $ 30 podría dejar cada vez más cerca esa barrea que el gobierno ha buscado por todos los medios evitar en las dos pasadas administraciones de gobierno.

"Estamos corrigiendo al alza nuestras proyecciones. No me extrañaría que el dólar llegara a $ 30 para fin de año. Aún hay algunos sucesos que no se han verificado que alimentaría la presión alcista actual", alertó por su lado el economista Marcelo Sibille de la consultora KPMG. En ese sentido, el analista enumeró los factores que, a su juicio, podrían acelerar la depreciación del tipo cambio en Uruguay como la "factible" alza de las tasas de interés en EEUU en los próximos meses, una probable "devaluación" de Argentina tras las elecciones presidenciales de octubre y la grave crisis brasileña que está debilitando fuertemente su moneda.

En tanto, en una reciente presentación sobre coyuntura que organizó el CPA-Ferrere, el economista Alfonso Capurro, estimó un dólar a $ 28 para fines de año. Agregó que un tipo de cambio a $ 29 "podría ser manejable, pero con mucho riesgo de gestión de la inflación", debido a que llevaría el alza de los precios por encima de 9,5% anual. En otra disertación en la Asociación de Promotores Privados de la Construcción (Appcu), el experto recordó que hoy los compromisos con una inflación de un dígito "son menos rígidos" que en pasado.

En ese sentido, citó el caso de que la "cláusula gatillo" que elevó el Ejecutivo en los lineamientos para iniciar la nueva ronda de negociación salarial se fijó en 12%. "Esto no implica que las autoridades estén redefiniendo estos parámetros para poner la inflación en 11,5% o en 11,95%. Esto quiere decir que se están guardando un as bajo la manga y en caso de que la situación económica se complique habrá que promover una suba del dólar más acelerada y eso puede llevarnos transitoriamente a una inflación por arriba del 10%", afirmó Capurro, según consignó El País.

BCU "marcó la cancha" pero descartan caída

Luego de que el Banco Central volviera a intervenir directamente en el mercado mayorista con la venta de US$ 4,4 millones para amortiguar la suba del tipo de cambio el pasado viernes, la cotización del billete verde cerró ayer con una baja promedio 0,27% a $ 28,40. En la pizarra del Banco República bajó cinco centésimos para la venta a $ 28,80, pero se mantuvo sin cambios en la compra a $ 27,95. Un agente de una mesa de cambios comentó ayer a El Observador que la intervención del BCU fue para "marcar la cancha" y recordar que "estaba presente" tras casi dos años sin intervención directa. "La oferta de pesos sigue siendo abultada", aseguró el operador. En ese sentido, indicó que hay vencimientos de letras que los inversores del exterior no están renovando y por eso los bancos se vuelcan al mercado cambiario para adquirir dólares. El informante consideró que la participación del BCU no fue para "reducir" el tipo de cambio, ya que la semana pasada el Banco República estuvo acompañando a los privados en la compra de dólares.