Montevideo. El gobierno uruguayo remitirá este lunes al Congreso un proyecto de ley para incrementar el gravamen anual a las grandes extensiones de tierras, con el fin de evitar la concentración e invertir los fondos en obras para mejorar la infraestructura vial.

Luego de meses de discusión y aún con diferencias en el gobierno, el presidente José Mujica y el gabinete de ministros firmaron el documento que estipula un alza de los impuestos para aquellas superficies que superen las 2.000 hectáreas.

El nuevo tributo gravará a unas 1.200 empresas o productores, un 2,5% del total, que concentran aproximadamente el 36% de las tierras en el pequeño país sudamericano.

El proyecto de ley establece un régimen tributario por franjas en función de la superficie: unos US$8 por hectárea a las extensiones de hasta 5.000, US$12 hasta 10.000 y US$16 a las tierras que superen las 10.000 hectáreas.

Los cálculos realizados por el Gobierno prevén que se recauden al menos unos US$80 millones por año, que serán destinados a mejorar caminos rurales y rutas nacionales, hoy en mal estado por falta de inversiones frente al creciente transporte pesado de mercaderías.

Para alcanzar una puesta a punto de la infraestructura vial hace falta un mínimo de US$600 millones, según cálculos del ministerio de Transporte, que proyecta inversiones junto a privados por unos US$1.800 millones hasta el 2015.