Aunque la devaluación del real en Brasil se moderó en el último mes y dio cierto respiro a la economía uruguaya, la situación de los comercios ubicados en los departamentos fronterizos sigue siendo compleja.

El sector ha visto menguada sus ventas por una menor demanda de los uruguayos que realizan gran parte de sus compras del lado brasileño donde encuentra precios más baratos. Pero los problemas económicos y políticos de Brasil también hacen que los consumidores norteños sean más cautelosos a la hora de comprar del lado uruguayo en los free shops.

En medio de ese escenario, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (Mtss) autorizó ayer por espacio de seis meses un régimen de subsidio por desempleo parcial para los trabajadores dependientes de los free shops que estén ubicados en la zona de la frontera con Brasil, y que busca preservar los puestos de trabajo. El decreto reconoce una "caída" en la actividad de ese tipo de comercios producto de la devaluación de la moneda brasileña y que esa disminución "repercute directamente" en los puestos de trabajo del sector.

La medida establece un régimen especial de seguro por desempleo parcial, por reducción del total de jornadas de trabajo en el mes o en las horas trabajadas en el día. La reducción que se cubrirá no podrá ser inferior a 20% ni mayor a 50% del tiempo de trabajo legal o habitual en épocas normales, según la resolución. Podrán hacer uso del subsidio los trabajadores que tengan derecho a percibir la prestación por desempleo de carácter general, como también quienes no la tuvieran por ya haber agotado el plazo máximo con anterioridad.

Las ventas de los free shop registraron en la primera parte del año una caída de alrededor de 50% respecto a igual lapso de 2014. Los empresarios consideran que es complicado saber cuánto tiempo durará esta coyuntura, porque la afectación no solo responde al comportamiento del real, sino también a la crisis económica y política que afecta al gigante brasileño.

En diálogo con El Observador, el secretario general de la Cámara de Empresarios de Free Shop del Uruguay, Carlos Loaiza, explicó que la medida significa un alivio para trabajadores y empresas, con el mantenimiento de los puestos de trabajo y la preservación del personal especializado. Además, destacó la respuesta ágil que se obtuvo desde el MTSS ante el planteo realizado por la gremial a mediados de año.

El mal momento del sector también motivó que se solicitara al Ministerio de Economía una reducción de la carga tributaria, pero las autoridades informaron que no harán lugar al pedido. Pese a la negativa, los empresarios siguen entendiendo que se necesitan medidas extraordinarias.

La reducción de las plantillas de las empresas ubicadas en departamentos de frontera se ve reflejado en los números del seguro por desempleo. En los departamentos de Rocha, Cerro Largo y Rivera la actividad del comercio minorista y mayorista es una de las que en los últimos 12 meses cerrados a setiembre ha mostrado en el promedio mensual la cantidad más alta de trabajadores en seguro de paro. La excepción es Artigas, donde sobresalen otras actividades como el agro, la industria y la construcción, de acuerdo a los últimos datos divulgados por el Banco de Previsión Social (BPS).

En esa realidad distintas gremiales del interior del país han solicitado al gobierno medidas para atacar la situación, entre las que sobresalen mayores controles al ingreso de mercaderías de contrabando. Entienden que la pérdida de competitividad con el gigante norteño hace que en la frontera se viva una "emergencia laboral" derivada de la situación generada por la baja de precios en Brasil. El otro pedido repetido es que se acompañe la devaluación de la moneda brasileña, un camino que tanto el MEF como el Banco Central (BCU) consideran que no es conveniente, porque pondría en riesgo otros objetivos, como por ejemplo, la inflación.

El real a menor ritmo. El dólar en Brasil tocó su techo el 23 de setiembre pasado cuando alcanzó los 4,18 reales, el valor más alto desde que el gigante norteño adoptó su régimen de flotación cambiaria en 1999. Así el dólar subió 54,6% desde el comienzo del año en el país vecino, muy por encima del aumento de 18,8% en Uruguay a esa fecha.

En los días siguientes la depreciación se revirtió parcialmente y la divisa estadounidense descendió 9,6% para cotizar en 3,78 reales. El valor del dólar en Brasil ha permanecido prácticamente planchado en el último mes. Pero los analistas consideran que eso es un fenómeno pasajero y observan como muy probable que las monedas de los mercados emergentes vuelvan a valores mínimos el año próximo. Eso también depende en buena medida de lo que suceda con las tasas de interés que podrían subir en diciembre.