Para el ejercicio fiscal 2012 se mantiene la política de incremento de los ingresos no petrolera, tomando en consideración la capacidad y evolución de la economía interna.

Así se desprende del proyecto de Ley de Presupuesto de la Nación del próximo año, donde se resalta que los recursos provenientes del cobro de los impuestos para 2012, "fueron considerados en correspondencia con las metas de crecimiento, inflación y las capacidades de evolución previstas para la economía nacional".

Autoridades monetarias y financieras apuestan a que el crecimiento de la actividad económica en el país sea de 5% durante el próximo año, en comparación al aumento de 3% que se espera para 2011.

En torno a esta premisa, se calcula que los ingresos tributarios representen 55,4% del presupuesto de la República.

"El aumento esperado de las recaudaciones no petroleras, responde a acciones administrativas orientadas a mejorar los métodos de recaudación y fiscalización tributaria.

Este desempeño se sustenta en gran medida, en la efectiva aplicación de los programas de fiscalización y recaudación adelantados por el Seniat, a partir de los cuales se prevé una menor evasión fiscal", se señala en el documento presentado la semana pasada en la Asamblea Nacional.

El ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, ha insistido en la necesidad de depender menos del precio del petróleo para sustentar los ingresos; es por ello, que en la construcción del presupuesto los recursos provenientes de la recaudación petrolera tienen desde hace varios años a una menor cuota dentro del total de ingresos de la Nación.

"A pesar de la ralentización del crecimiento mundial a corto plazo, se estima que la demanda petrolera seguirá fortalecida acompañada de una oferta con restricciones, generando condiciones para el alza en la cotización del crudo", se indica en el proyecto de ley.

La participación de los recursos petroleros en el presupuesto se estableció en 22,8% muy similar a la de este año de 22,1%.

Sin embargo, analistas consultados insisten en que esta premisa no es del todo cierta, ya que la cotización de la cesta venezolana ha estado por encima de la presupuestada en cada ejercicio fiscal, logrando así el Gobierno obtener mayores ingresos petroleros que a su vez son gastados en el país a través de la aprobación de recursos extraordinarios por parte del Parlamento.