La alta colocación de bonos de deuda externa en años anteriores promovida por la actual administración ha comenzado a tener impacto en las finanzas del país. Se observa que durante este año el gobierno deberá erogar una parte importante del presupuesto de la nación para cumplir con estos compromisos.

Justamente en este mes de febrero el Fisco nacional debe cancelar un total de US$721 millones, correspondientes a intereses de cinco títulos que se negocian actualmente en el mercado internacional.

Estos pagos los inició el lunes la industria petrolera estatal al destinar un monto de US$191 millones por el título de Pdvsa con vencimiento en el año 2022 cuyo cupón alcanza 12,75%.

Igualmente, el plan de pago de la República revela que deberá cumplir compromisos con los tenedores del Global 2031, a los cuales tendrá que dirigir unos $250 millones, y del Global 2022, que supone otros US$191 millones.

De todos los pagos por intereses de deuda externa que debe ejecutar el Fisco en el transcurso de este mes, el monto más bajo corresponde al Global 2018 con $46 millones y el Global 2016 por US$43 millones.

Debido al deterioro de la percepción de riesgo que tienen los inversionistas extranjeros sobre Venezuela, el Gobierno ha tenido que emitir papeles de deuda con altas tasas de interés, las cuales van desde 5,75% hasta 12,75%.

Analistas señalan que si Pdvsa o la República prevén realizar alguna colocación en los mercados foráneos deberán hacerla a una tasa de alrededor de 13%, debido al incremento del indicador de riesgo país de Venezuela en los últimos meses.

Este martes la República tuvo igualmente el compromiso de pago del cupón de 13,625% asociado al título soberano con vencimiento en 2018. Los intereses de este bono, conjuntamente con los del Pdvsa 2022, fueron cancelados a los tenedores a través de los bancos custodios y a las diversas instituciones financieras.

Los compromisos en divisas. Analistas han señalado que a las importantes erogaciones en divisas que el Gobierno debe realizar para cubrir las importaciones públicas y privadas, se les suman los compromisos a honrar por deuda pública externa.

Las presiones cambiarias se incrementan igualmente debido a la limitada liquidación de “dólares Cadivi” y a la baja oferta en las subastas del Sicad. Los analistas prevén que debido a la cancelación de intereses de deuda en divisas y a la poca recuperación de las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela (BCV), se realizarán pocas subastas durante el mes de febrero.

Mientras, el mercado espera por la tercera vía para el acceso a las divisas, con la cual ha prometido el Gobierno la apertura a nuevos oferentes. Las autoridades han señalado que en breve se harán anuncios al respecto.

Explican los consultados que, además de la falta de regularidad del Sicad, la ausencia de un tercer mercado alternativo de divisas obligará a más personas a acudir al mercado paralelo, lo que seguirá incrementando su cotización en el futuro.

En baja. La percepción de riesgo-país sobre Venezuela registra un significativo incremento desde mediados del año 2013. Esta situación ha hecho que los papeles de deuda tanto de la República como de la industria petrolera muestren bajos rendimientos.

La mayoría de los papeles que llegaron a tener rendimientos de más de 100%, ahora registran precios entre 65% y 97%.

En la última semana, los bonos han registrado caídas: el Venezuela 2038 reporta una reducción de 1,75 puntos, el Venezuela 2027 una baja de 0,28 puntos y el Venezuela 2014 un retroceso de 1,33 puntos. Asimismo, los papeles de Pdvsa que experimentan mayores disminuciones son el 2016 con -4,50 puntos, el Pdvsa 2021 con -3,97 puntos y el Pdvsa 2022 con -3,25 puntos.

El indicador de riesgo soberano de Venezuela Embi+ se ubicó al cierre de la jornada del pasado 17 de febrero en 1.389 puntos, lo que representa un alza de 304 puntos desde inicios del año cuando se colocaba en 1.084 puntos.