La alta colocación de bonos de deuda externa ejecutada entre los años 2005 y 2011, no solo ha tenido impacto en las finanzas del país sino que también ha incidido sobre los recursos que dispone el Gobierno para asumir todos sus compromisos en divisas.

En cada ejercicio fiscal la Tesorería ha tenido que erogar una parte importante del presupuesto de la Nación para cumplir con los pagos de deuda pública interna y externa. Al tiempo que mayores recursos en dólares, necesarios para la importación, se han dirigido a estas obligaciones canceladas con puntualidad.

El próximo mes de octubre el Gobierno se enfrenta a importantes vencimientos de papeles de deuda por el orden de los US$7.132 millones. Un monto significativo que, de acuerdo con la opinión de analistas consultados, ha obligado a las autoridades a restringir las divisas liquidadas para la importación a través de Cencoex.