La tesis de que las empresas expropiadas son improductivas fue admitida a medias por el propio Gobierno, cuando Elías Jaua, Canciller de la República, reconoció que “algunas empresas recuperadas no han tenido éxito” en términos de productividad; sin embargo, aseguró que el tiempo demostrará que la nacionalización fue la decisión correcta.

En el marco del primer encuentro del Mercado del Sur (Mercosur) Obrero, realizado el viernes desde el Complejo Siderúrgico Nacional, ubicado en La Yaguara, Elías Jaua aseguró que las empresas nacionalizadas tuvieron que ser “recuperadas” por el Estado porque “los capitalistas las habían llevado a la quiebra ”.

Ante el mea culpa del ministro de Relaciones Exteriores, El Mundo Economía & Negocios trató de indagar en algunos ejemplos de bajo éxito de las empresas expropiadas, preguntándole a Elías Jaua si se refería a las empresas de cemento y cabilla, dado que el Banco Central de Venezuela (BCV) argumenta que la contracción en el sector construcción se debe a “fallas en la distribución de insumos básicos (cemento y acero)”, pero su respuesta fue evasiva.

“No es que hay fallas en la distribución. Fíjate qué pasa, hay que comprender y leer bien los informes del Banco Central. Hay una expansión del consumo. Nunca en Venezuela se habían construido 300.000 a 400.000 viviendas por año. El capitalismo, que hasta hace pocos años tuvo esas empresas de cabilla, de cemento, de materiales para la construcción, estaba destinado a la edificación de viviendas para una élite y para la construcción de centros comerciales”.