El gobierno venezolano deberá sacrificar US$6.000 millones en ingresos fiscales, correspondientes al ejercicio 2011, para comenzar a pagar el préstamo de US$20.000 millones que se acordó con la República Popular China, denunció el director de la Escuela de Economía de la Universidad Central de Venezuela (UCV), José Guerra.

El economista manifestó que el cálculo se basa en que Venezuela deberá suministrar 250.000 barriles diarios de petróleo a la nación asiática, como parte de pago, durante el año que viene.

Si se toma como referencia un precio promedio de US$70 por barril, que es una expectativa my factible según el economista, Venezuela dejará de obtener la cifra mencionada.

Como el convenio con China establece un suministro de petróleo incremental en el tiempo, de acuerdo con los cálculos de Guerra, con el mismo precio petrolero de referencia, Venezuela dejará de percibir US$7.000 millones en 2012.

Lo anterior se deriva de que los envíos de crudo a la potencia asiática deberán elevarse a 300.000 barriles por día.

En consecuencia, Guerra estima, que Venezuela pagará US$13.000 millones a China, en solo dos años, período en el cual solamente habrá recibido el 50% del préstamo acordado por US$20.000. Esto significa que al cierre de 2012 Venezuela habrá pagado US$3.000 millones excedentarios.

A juicio de Guerra, comprometer la producción petrolera de esta manera configura un claro daño al patrimonio de la República, porque los Chinos hicieron el mejor negocio a costa de las insaciables necesidades fiscales del gobierno venezolano.

Condiciones del acuerdo. El acuerdo entre ambas naciones, firmado el pasado 10 de septiembre en Beijing, contempla que Pdvsa se obliga a venderle petróleo a China National United Oil hasta el 2012, con un tope de 300.000 barriles diarios para esa fecha. Mientras que para 2011 se estiman envíos de crudo por el orden de 250.000 barriles por día. Actualmente, según datos oficiales, Venezuela suministra cerca de 200.000 barriles diarios.

El acuerdo corresponde a dos líneas de créditos, una por US$10.000 millones y otra por 70.000 millones de Yuan (US$10.200 millones).

El presidente Hugo Chávez anunció la semana pasada que de este préstamo fueron ya depositados por China US$4.000 millones, destinados ya al "reimpulso y aceleración de una serie de obras (públicas) y el inicio de otras", añadió sin más detalles.

Analistas del entorno petróleo aseguran que no está muy claro de donde provendrán los hidrocarburos que se requieren para honrar el compromiso con los asiáticos, toda vez que la decaída producción petrolera no muestra síntomas de recuperación, pese a las múltiples asociaciones que ha logrado la estatal petrolera venezolana para materializar proyectos en la Faja del Orinoco, que no logran despegar.

¿Qué hacer con los Yuanes? Una de las condiciones del acuerdo que más preocupa al director de la escuela de economía de la UCV es que el 50% de la erogación se hará en Yuanes (moneda de curso legal en China), toda vez que esta es una moneda no convertible en cualquier país del mundo, según Guerra, por lo tanto los US$10.000 millones que el gobierno chino entregará en yuanes sólo podrán gastarse en la adquisición de productos del país asiático.

El académico coloca como ejemplo la reciente compra de electrodomésticos a la empresa China Haier, que constituyó un excelente negocio para una economía que está buscando mercados para colocar sus crecientes volúmenes de producción industrial.

Guerra insiste en que pedir prestado para importar bienes y servicios sólo contribuye a reactivar las economías de otros países, pues la inflación y la sobrevaluación del bolívar atentan contra a competitividad de la economía nacional, haciendo imposible producir bienes locales.