Los altos precios del petróleo, aunado a la devaluación decretada en enero de 2010, permitieron al gobierno venezolano disponer de importantes ingresos extraordinarios, que alimentaron en gran medida los créditos adicionales solicitados por los distintos entes del Estado.

Desde agosto del pasado año y hasta el mes de diciembre, la Asamblea Nacional autorizó una gran cantidad de recursos extras al presupuesto de gasto para el ejercicio fiscal de 2010.

Analistas sostienen que ante la llegada de nuevos diputados de la oposición al Parlamento, las autoridades financieras prefirieron adelantar la aprobación del financiamiento necesario para honrar los compromisos pendientes, relacionados principalmente con el tema salarial.

Esta afirmación se corrobora al observar que de los 105.271 millones de bolívares fuertes (US$24.400 millones) aprobados en 186 créditos adicionales, aún falta por ejecutar 62%, es decir, un monto por Bs.F. 65.609 millones (US$15.200 millones).

Del total de los recursos extras, la AN aprobó 10 megacréditos adicionales por un monto de 26.147 millones de bolívares fuertes, de los cuales seis han desembolsado recursos por Bs.F. 9.408 millones, lo que significa 36% de ejecución.

Los analistas explican que de acuerdo al manejo tradicional de las finanzas públicas en el país, los organismos estatales no ejecutan la totalidad de los recursos extras solicitados. Sin embargo, destacan que por primera vez en la historia fiscal, se autoriza un monto tan importante y que a su vez registre tan baja ejecución presupuestaria.

Señalan además que nuevamente queda en evidencia las "falsas premisas" con las cuales se basa el presupuesto de la Nación, específicamente la del precio promedio del barril de petróleo venezolano, que para el año 2010 se estableció en US$40, cuando la cotización alcanzó US$75. Esta práctica permite al Ejecutivo contar con ingresos extraordinarios, que son utilizados en gran medida de manera discrecional.

Mucho más dinero, mucho menos transparente. Cifras suministradas por la Oficina Nacional del Tesoro (ONT), ente adscrito al Ministerio de Planificación y Finanzas, revelan que los créditos adicionales durante el pasado ejercicio fiscal superaron en 143% a los autorizados durante el año 2009, cuando este monto cerró en 43.372 millones de bolívares fuertes.

Estos datos oficiales discrepan de los montos y número de solicitudes que han sido aprobados por la plenaria de la Asamblea Nacional, los cuales ascienden a 79.000 millones de bolívares fuertes.

Desde hace unos cinco años el Gobierno inició la práctica de autorizar recursos adicionales sin tener la aprobación del Parlamento, solicitudes que son publicadas directamente en la Gaceta Oficial. Este tipo de actuaciones han sido catalogadas de "poco transparente" por distintas organizaciones encargadas de analizar el manejo del presupuesto de los gobiernos.

De los despachos que solicitaron mayores recursos extras destacan: Relaciones Interiores y Justicia con 13.972 millones de bolívares fuertes y con 38% de ejecución; Planificación y Finanzas con Bs.F. 13.595 millones y 3,4% de ejecución; Energía Eléctrica con Bs.F. 8.258 millones y 49% de ejecución; Salud con Bs.F. 6.380 millones y 37,25% de ejecución; así como de Educación con Bs.F. 5.565 millones y 37,13% de ejecución.

El Gobierno requiere una gran cantidad de recursos para cancelar compromisos salariales, por lo que gran parte de su presupuesto se destina a este rubro, al tiempo que la mayoría de los créditos adicionales son utilizados para cumplir con esta necesidad. Un monto por 59.924 millones de bolívares fuertes del gasto total ejecutado en 2010 (25%), se destinó para remuneraciones, aguinaldos y cesta-ticket.

Los nuevos fondos. Además del Fondo Miranda, los ingresos ordinarios adicionales y los intereses por operaciones de inversiones realizadas por la Tesorería Nacional, el Gobierno creó nuevas fuentes de financiamiento que alimentan a los créditos adicionales.

Los datos de la ONT señalan que el Ejecutivo dispuso de 1.760 millones de bolívares fuertes en recursos provenientes de los dividendos de la telefónica estatal Cantv (Bs.F. 1.025 millones); del Banco Agrícola (Bs.F. 50 millones), y del Banco de Venezuela (Bs.F. 685 millones).

El Fondo Miranda que ya tiene seis años de creado aportó 21.993 millones de bolívares fuertes, un alza significativa con respecto a 2009 cuando se colocó un monto por Bs.F. 6.586 millones.

Durante el pasado ejercicio fiscal no fueron utilizados otros instrumentos de financiamiento como el Fondo Alan, el Fondo Renot y el Fondo Mao.