Lisboa. El gobierno de Portugal y la principal oposición Social Demócrata (PSD) comenzaron negociaciones este sábado que conducirían a un austero presupuesto 2011, aliviando preocupaciones sobre sus finanzas públicas.

El segundo mayor partido de la oposición, el derechista CDS-PP, dijo que votaría contra el proyecto, pero su líder admitió que un acuerdo entre el PSD y el gobierno para aprobar el proyecto parecía probable, en línea con la opinión de la mayoría de los comentaristas.

El PSD quiere que el gobierno socialista reduzca un planeado aumento de impuestos y recorte más los gastos. Podría derrotar al proyecto si votaran en contra, paralizando la política en el país ibérico y exacerbando sus problemas con la creciente deuda.

El gobierno ha desafiado al PSD para que presente alternativas para bajar las alzas de impuestos a fin de que puedan cumplir la meta del 2011 de un déficit de presupuesto de 4,6% del Producto Interno Bruto, menor a un planeado 7,3% de déficit este año y 9,3% en 2009.

Los equipos negociadores dirigidos por el ministro de Finanzas, Fernando Teixeira dos Santos y, en nombre del PSD, el ex ministro de Finanzas, Eduardo Catroga, no hicieron comentarios cuando arribaron al Parlamento para las negociaciones.

Unas pocas horas antes, el líder del partido derechista CDS-PP, Paulo Portas, dijo en un discurso televisado que el presupuesto llevaría a una nueva recesión y su partido votará contra el proyecto.

"La derecha dice 'no' a esta política y este gobierno", dijo, y agregó que cree que el PSD y el gobierno alcanzarían una acuerdo, como lo hicieron antes este año para aprobar un rango de otras medidas de austeridad.

Los mercados financieros consideran a Portugal como uno de los eslabones más débiles de la zona euro y ven un estrecho presupuesto como vital para restaurar la confianza en sus finanzas.