La Paz. El presidente Evo Morales y la cúpula sindical de Bolivia alcanzaron este lunes un acuerdo preliminar para poner fin a una huelga por salarios que afectó parcialmente el área de salud y educación, pero la decisión final queda en manos de una reunión sindical nacional.

La huelga, en su quinto día, no llegaba a las vitales industrias petrolera y minera, principales fuentes de divisas del empobrecido país.

El principio de acuerdo fue anunciado poco antes del mediodía por una comisión de ministros, que dijeron que el largo diálogo presidido por Morales produjo un documento de ocho puntos en el que los negociadores sindicales terminaron aceptando el aumento salarial del 10 por ciento previamente decretado.

Pero como la demanda central de la huelga era un aumento salarial de al menos 15 por ciento, los líderes de la unitaria Central Obrera Boliviana (COB) se negaron a firmar el acuerdo y decidieron ponerlo en consulta de un "ampliado" nacional de dirigentes que se realizaría más tarde el lunes.

"La última palabra sobre si se acepta o no el convenio la tienen los miembros del ampliado; entretanto siguen las medidas de presión", indicó a reporteros el secretario ejecutivo de la COB, Pedro Montes, al salir de la negociación.

Paralelamente, los ministros dijeron en conferencia de prensa que el gobierno consideraba que la negociación había llegado "al mejor acuerdo posible".

"En el diálogo se ha evidenciado lo que ya todos conocen: El presupuesto nacional 2011 contemplaba un déficit pero hemos cumplido el compromiso de incrementar los salarios por encima de la tasa de inflación de la gestión anterior", señaló el ministro de Economía, Luis Arce.

"Debemos lamentar que no se haya podido firmar este documento esta mañana (...) pese a que estaban con el presidente, los dirigentes han llevado el documento para consulta en un ampliado. Ahora confiamos en su madurez y que levanten las medidas de presión", apuntó el ministro de la presidencia, Oscar Coca.