El país escandinavo de Finlandia ha sido frecuentemente presentado como un país ejemplar durante los últimos años. Sus avances en relación a la educación le han traído mucha publicidad positiva, pero esto tuvo el efecto de mantener los problemas económicos fuera del enfoque internacional.

Una alta tasa de desempleo, una deuda nacional creciente y la sombra de deflación amenazan la seguridad económica del país nórdico.