Londres. El ministro de Finanzas de Gran Bretaña, George Osborne, prometió este sábado que su país no dejaría de lado su determinación de recortar sus deudas pese a que la agencia de calificación Standard & Poors (S&P) reafirmó su nota crediticia "AAA".

S&P dijo este viernes que sus estimaciones para la calificación británica eran estables, en un reflejo de su expectativa de que Reino Unido implemente buena parte de su programa de consolidación fiscal.

La decisión fue una excelente noticia para Osborne, que ha estado bajo una fuerte presión por su severa postura mientras la economía permanece empantanada en una recesión.

"Al tiempo que Gran Bretaña da la bienvenida al mundo para los Juegos Olímpicos, este es un recordatorio de que pese a los problemas económicos que afrontamos, el mundo tiene confianza en que los abordaremos", manifestó en un comunicado.

"(...) la economía se está reequilibrando (...) y tal como dice S&P, lo que perjudicaría la nota crediticia de Gran Bretaña sería relajar nuestra resolución de reducir nuestra deuda. No haremos eso", agregó.

Este jueves, el secretario general de la OCDE, Angel Gurria, advirtió sobre "peligros particularmente agudos" para Gran Bretaña en caso de que pareciera dudar o relajar su programa de austeridad.