Atenas, Andina. El gobierno griego ultimaba hoy los detalles para implementar el paquete de medidas de ahorro que le exige la Unión Europea, que este lunes reúne a sus ministros de economía en Bruselas para decidir si el ajuste de Atenas es suficiente para brindarle una ayuda de 130 mil millones de euros.

Durante todo el fin de semana las autoridades griegas mantuvieron intensas negociaciones con la UE, mientras ya implementó medidas exigidas por el organismo, entre otras que los recortes fuesen respaldados por el Parlamento y por los jefes de los grandes partidos.

De esta manera la Unión Europea quiere asegurarse que Grecia hará efectivas las medidas de ajuste, así como el ahorro adicional de 325 millones de euros.

El sábado, el gobierno de Atenas aprobó en una reunión extraordinaria una serie de proyectos de ley para encauzar los recortes solicitados por la UE, según informó DPA, cuya información Télam.

Un aspecto clave de este duro paquete de ajuste, que concita la oposición de las centrales sindicales y buena parte de la oposición, es que es un requisito ineludible para que se llegue a la quita de la deuda por parte de los acreedores privados, como bancos y aseguradoras.

Tanto las autoridades griegas como las de la UE consideran que de esta manera las deudas de Atenas se reducirían en 100 mil millones de euros.

Como contrapartida a estos créditos, Atenas tendrá que imponer controles más severos. En tal sentido, los analistas económicos señalan que Grecia aceptó una de las demandas principales de Alemania: crear una cuenta bloqueda para efectuar la devolución de los créditos.

Allí se enviarán parte de los ingresos estatales, que se utilizarán exclusivamente para pagar intereses y cuotas de nuevos créditos, por lo que Grecia no podrá emplear ese dinero para otros gastos.

La oposición asegura que con esta clásula el gobierno pierde de facto una parte de su soberanía sobre los presupuestos.

Otro aspecto, según señalaron fuentes de Bruselas, es que se estarían estudiando otras medidas de supervisión como el nombramientro de un comisario que supervise los ajustes y el cumplimiento de las resoluciones, algo que aparentemente no había prosperado al iniciarse la negociación.

Los planes de austeridad se vienen sucediendo en Grecia desde mayo de 2010, planes que en cada oportunidad fueron presentados a la sociedad como "buenos".

Sin embargo la realidad mostró que el típico andamiaje conservador, que ahora se encamina a una nueva vuelta de tuerca, desembocó en alza de impuestos, baja de los salarios y las pensiones, despidos y privatizaciones forzadas, que destrozó la vida económica de Grecia, histórica cuna de la democracia.

En el presente plan, para la quita de la deuda ya existe un acuerdo de principios, aunque los observadores entiende que el efecto real todavía es un interrogante, porque no está claro cuántos acreedores accederán a ello.

Ya en octubre de 2011 la cumbre de la UE había acordado una renuncia de los acreedores privados, pero la aplicación se retrasó debido a que no había acuerdo en algunos detalles del acuerdo.

Para que los bancos emisores y el Banco Central Europeo, que están apuntalando los miles de millones de deuda no se vean afectados por la reducción de la deuda, convertirán los bonos griegos que tienen en nuevos títulos con otros números de identificación.

Estos títulos servirán para reconvertir la deuda una posición privilegiada, por lo que la quita parcial de deuda afectará sólo a acreedores privados.

Con todo, todavía persisten las dudas de que las medidas de ayuda para Grecia sean suficientes. Entre bastidores, los pretorianos que apuestan al euro estarían analizando en estas horas medidas adicionales para ayudar a que Grecia a largo plazo tenga un nivel de deuda soportable.

Un ejemplo sería, según las fuentes, el margen de interés para que las devoluciones del primer paquete de ayuda obtengan una rebaja. En mayo de 2010 los países del euro y el Fondo Monetario Internacional concedieron créditos por valor de 110 mil millones de euros, tratando de evitar una bancarrota, un peligro que sigue latente.