Atenas. Los legisladores griegos aprobaron el jueves una reforma radical a las pensiones, como parte de las medidas destinadas a sacar al país miembro de la zona euro de su profunda crisis de deuda, mientras miles de trabajadores en huelga se tomaron las calles para protestar.

Unas 12.000 personas tocaron tambores, silbatos y mostraron pancartas en que se leía: "Si no reaccionamos, nos moriremos de hambre", mientras marcharon pacíficamente al Parlamento en protesta contra los recortes en los beneficios de pensiones y un alza general en la edad de jubilación a 65 años.

El gobierno del primer ministro George Papandreou logró una rápida aprobación del proyecto, clave para un rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional por 110.000 millones de euros (US$138.000 millones) y considerado por expertos como necesario para rescatar a un condenado sistema de seguridad social.

"La reforma de la seguridad social es histórica", dijo el ministro de Finanzas, George Papaconstantinou, al Parlamento. "Es una reforma adecuada que hace más justo el sistema para los trabajadores", agregó.

Más temprano, miles de airados griegos salieron a las calles para instar a los legisladores a votar en contra de la drástica reforma, pero la baja convocatoria fue un signo del creciente cansancio con las protestas contra las medidas de austeridad.

"Es horrible. Pagamos todos nuestros impuestos y no vamos a obtener nada", dijo Vaso Spoulou, una trabajadora del sector privado de 54 años.

Huelgas perjudiciales. Los vuelos hacia y desde Grecia sufrieron alteraciones a lo largo del día, los transbordadores marítimos permanecieron amarrados en los puertos, el transporte público congelado y las oficinas públicas cerradas, mientras los sindicatos protagonizaron su sexta jornada de huelga de 24 horas contra los planes de austeridad del Gobierno.

La participación fue similar a la protesta de la semana pasada, pero mucho menor que los 50.000 que se congregaron el 5 de marzo, en la mayor marcha del año.

Muchos están furiosos por la idea de trabajar más tiempo por una pensión menor, en particular las mujeres que podrían retirarse a los 55 años bajo el sistema anterior. La reforma se suma a las decenas de miles de millones de euros que se deben ahorrar con las medidas de austeridad.

Analistas ven esta legislación como una prueba de la capacidad del Gobierno para seguir adelante con las reformas estructurales pese a las presiones sociales.

A pesar de las quejas en las filas del partido socialista de Gobierno, no hubo disensión en los artículos más polémicos entre los 157 diputados socialistas en la Cámara de 300 escaños. El grueso del proyecto fue aprobado en bloque.

El proyecto de pensiones también incorpora cláusulas que abaratan y facilitan los despidos de trabajadores y le permiten a las empresas pagar a los jóvenes que dan sus primeros pasos en el mercado laboral menos del sueldo mínimo.