Atenas. Grecia aprobó el martes su primera prueba de financiamiento desde un acuerdo de rescate alcanzado con el FMI y la Unión Europea en mayo, al vender con relativa facilidad 1.625 millones de euros (US$2.030 millones) en letras del Tesoro a seis meses.

El endeudado país logró conseguir financiamiento del mercado a un costo levemente menor que 5,0% acordado en el programa crediticio de 110.000 millones de euros de la UE y el Fondo Monetario Internacional, definido para calmar una crisis que sacudió a la zona euro.

No obstante, la subasta puso al descubierto que Grecia aún tiene un largo camino por recorrer para convencer a los inversores.

El rendimiento de la operación fue más alto que en una colocación similar previa y que lo que pagaron otros países de la zona euro también con dificultades. La demanda, pese a ser fuerte, fue menor.

"Esperábamos un buen resultado y es bueno para Grecia y el euro, pero (Grecia) tiene un largo camino que recorrer, ya que sus desafíos económicos son bastante severos. Llevará años comprender esto, no sólo una subasta", dijo Paul Robinson, estratega de Barclays Capital en Londres.

La subasta, que cubre un vencimiento de letras, fue sobresuscrita, aunque en una menor cantidad que la demanda vista en una operación anterior en abril.

La Agencia de Gestión de Deuda informó que la subasta produjo una rentabilidad del 4,65% para las letras a 26 semanas, frente al 4,55% de una subasta anterior el 13 de abril. El resultado estuvo en línea con lo esperado.

La proporción de peticiones y cobertura fue de 3,64 veces frente a 7,67 veces en la subasta anterior. "Estamos contentos con el resultado de la subasta", dijo el titular de la agencia de deuda, Petros Christodoulou, a Reuters.

"Estamos gratamente sorprendidos con la participación extranjera", agregó.

Castigada por los mercados por su alto déficit fiscal, Grecia está pagando por sus bonos a seis meses ocho veces más que lo que Alemania paga para pedir prestado a un año.

Aún así, poder recurrir a los mercados por fondos a seis meses fue suficiente para dar un respiro a las castigadas acciones de los bancos griegos, que subían 4,5%.

La subasta también dio un espaldarazo al euro y ayudó a atenuar el impacto negativo de una rebaja en la calificación de Portugal por parte de la agencia Moody's.