Atenas. Grecia y sus acreedores privados reanudarán este viernes sus negociaciones sobre un intercambio de deuda, en medio de señales de que se acercan a un esperado acuerdo necesario para evitar una caótica cesación de pagos de Atenas.

Grecia se está quedando rápidamente sin tiempo mientras busca cerrar un acuerdo antes del lunes para conseguir una nueva inyección de dinero antes de que deba canjear deuda por unos 14.500 millones de euros (US$18.500 millones) que vencen en marzo.

Después de que el fracaso la semana pasada de las negociaciones sobre el cupón, o el interés a pagar, que Grecia debe ofrecer en sus nuevos bonos planteó temores de una desastrosa bancarrota, ambas partes parecen estar buscando formas de superar sus diferencias.

"La atmósfera era buena, se lograron avances y nosotros seguiremos mañana en la tarde", dijo el ministro de Finanzas Evangelos Venizelos después de la ronda de negociaciones del jueves en Atenas con Charles Dallara, jefe del Instituto de Finanzas Internacionales (IFF, por sus siglas en inglés), quien representa a los tenedores de deuda.

El IIF emitió un comunicado en el que reitera los dichos del ministro y dijo que las discusiones fueron "productivas".

Banqueros y fuentes cercanas a las negociaciones dicen que se podría lograr un acuerdo en los próximos días, aunque las predicciones previas de una rápida resolución han resultado prematuras.

Las apuestas no podrían ser mayores, ya que ambas partes regresan a la mesa de negociaciones el viernes.

Grecia necesita tener un acuerdo listo antes de que se entreguen los fondos de un plan de rescate de 130.000 millones de euros que los prestamistas oficiales del país, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, diseñaron en octubre.

Sólo el papeleo involucrado tomaría semanas, lo que significa que si no se logra un acuerdo luego, Atenas podría caer en riesgo de una caótica cesación de pagos en marzo, lo que podría remecer al sistema financiero y empujar a la economía mundial a una recesión.

Una gran parte del intercambio de bonos debe ser acordada antes de la tarde del viernes y ser formalizada antes de la reunión del lunes de los ministros de finanzas de la zona euro, ha dicho Venizelos.

Sumándose a las presiones, funcionarios del "trío" de prestamistas internacionales deben comenzar sus reuniones con el Gobierno griego el viernes para discutir reformas y planes para completar el paquete de rescate.

"Ahora es el momento crucial en la batalla final por el cambio de deuda y el momento crucial en la batalla final y definitiva por el nuevo rescate", dijo Venizelos al Parlamento. "Ahora, ahora! Ahora es el momento para negociar por el bien del país", agregó.

Cupón variable

Ha sido difícil lograr avances en la última ronda de negociaciones, con los banqueros preocupados de sufrir pérdidas mucho mayores al descuento de un 50% que se espera que asuman sobre el valor nominal de sus bonos.

Se espera que las pérdidas reales para los inversores sean mucho mayores, dependiendo de los términos, como el cupón, que se están negociando.

Una fuente cercana a las negociaciones dijo anteriormente que Atenas y sus prestamistas internacionales habían ofrecido inicialmente un cupón de poco más de un 3,5%, pero los acreedores lo rechazaron por considerarlo muy bajo. Ellos están buscando un cupón de al menos un 4%, dijo la fuente.

Una de las opciones que se considera es un cupón que suba después de mantenerse estable por los primeros 10 años, dijo otra fuente cercana a las negociaciones.

Los inversores también se han molestado por la amenaza de Grecia de aplicar las pérdidas si el acuerdo no es firmado por una cantidad suficiente de acreedores.

El cambio apunta a reducir unos 100.000 millones de euros de la deuda de más de 350.000 millones de euros de Atenas.

Grecia atraviesa su peor crisis económica desde la Segunda Guerra Mundial, con un desempleo en niveles récord, protestas y huelgas casi a diario contra las medidas de austeridad que han profundizado lo que ya era una recesión brutal.

Casi uno de cada dos jóvenes está desempleado y ha aumentado la ira contra una serie de recortes tributarios y reducciones de salarios.

Su más reciente rescate, redactado en base a condiciones que Grecia aplica a través de dolorosos recortes y reformas estructurales, debería reducir la deuda de Grecia a un nivel del 120% del Producto Interno Bruto en el 2020 desde el actual 160%.