Washington. Los bancos privados alemanes necesitan prepararse para mayores secuelas de la crisis de deuda soberana de la zona euro, dijo este domingo el líder de la asociación de bancos alemanes BdB.

"No creo que los bancos realicen más cambios respeto a Grecia", indicó a Reuters el presidente de BdB, Andreas Schmitz, en una entrevista en Washington, agregando que los efectos de la crisis griega eran manejables si pudiera ser contenida.

"Los bancos alemanes podrían lidiar con una insolvencia aislada de Grecia. Ese escenario no pondría en peligro su supervivencia (...) Pero si se produce una ola de bancarrotas en Europa, la situación se ve diferente; muchos bancos entrarían en problemas.... y no sólo en Europa", aseveró.

Previamente este mes, el líder del Partido Demócrata Libre (FDP por su sigla original) Philipp Roesler, ministro de Economía de Alemania, dijo que una "bancarrota ordenada de Grecia no debería ser tabú", en declaraciones que fueron criticadas por la canciller alemana, Angela Merkel, y el ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble.

Schmitz dijo que esta clase de disenso sólo aumentaba las preocupaciones de los inversores y que era crucial que el Parlamento alemán aprobara la entrega de nuevos poderes al existente mecanismo de rescate de la zona euro, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF), en una votación clave el 29 de septiembre.

Merkel ya enfren ta una posible revuelta política en la votación del EFSF de parte de algunos parlamentarios de su coalición gobernante, cada vez más escéptico sobre la entrega de más ayuda para Grecia.

Pero Schmitz, jefe de el banco privado HSBC Trinkaus, advirtió además contra la creciente carga sobre los bancos privados y manejo del paquete de rescate de Grecia.

"El 'sistema financiero' acaba de salir de rehabilitación. Sigue inestable y tembloroso. Hay un gran riesgo de recaída", sostuvo.

Los acreedores del sector privado acordaron en julio asumir una pérdida del 21% en los bonos griegos que venzan antes del 2020, pero probablemente la pérdida llegará al 25% o más, indicó el viernes Deutsche Bank.