Las empresas en las que hay participación son: Banrural, Empresa Eléctrica de Guatemala, S.A. (EEGSA) y sus afiliadas, así como las empresas portuarias Quetzal y Santo Tomás de Castilla, Zolic y Ferrocarriles de Guatemala (Fegua).

Ingresos. Datos del Ministerio de Finanzas (Minfin) refieren que en 18 años, de 1996 al 2013, el Estado registra ingresos acumulados de Q2 mil 147 millones en dividendos, que varían anualmente según el rendimiento de la empresa.
Los recursos entran a un fondo común y no tienen destino específico, según el Minfin.

Los ingresos del 2013 se registraron en Q141.4 millones que significan solo el 0.2% del total del presupuesto del Estado aprobado para ese año.

De ese monto, los mayores ingresos provienen por la participación en Banrural, con dividendos por Q70.4 millones, le siguen Q32.1 millones de la EEGSA y Q12.7 millones de las afiliadas a esta.

La Portuaria Quetzal significó Q22.4 millones y Santo Tomás Q2.8 millones, en tanto Fegua trasladó Q104 mil y Zolic, Q725 mil.

Baja participación. El Estado empezó con 30% de la participación accionaria en el Banco de Desarrollo Rural (Banrural) en 1997, luego de la transformación del Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Bandesa); sin embargo, en la actualidad posee 19%.

Esto se debe a que han existido capitalizaciones del banco, pero el Estado ya no aportó más, según informaron diputados y analistas.

Élmer López, ministro de Agricultura y quien es representante del Estado en la junta directiva del banco, expresó que era muy probable que la capitalización del banco fuera la razón de la baja participación, pero argumentó que no poseía esos datos.

El Minfin tampoco brindó detalles y ejecutivos de Banrural no respondieron. De 1999 al 2013 ingresaron por concepto de dividendos Q611.2 millones.

Los primeros cinco años se registraron ingresos al Estado de entre Q13 millones y Q15 millones anuales, y subió en forma paulatina hasta llegar a Q63.7 millones.

Sin embargo, desde el 2010 hasta el 2013, los ingresos se estancaron en alrededor de Q70 millones anuales.

Ana de Molina, exministra de Finanzas afirmó que aunque ya no se recuperó o aumentó la participación accionaria, el banco reporta crecimiento en las ganancias por lo que el Estado debiera recibir más.

De Molina refirió que consultó con otros sectores accionistas respecto de ese comportamiento y la explicación que han dado es que que Banrural solo está distribuyendo el 25% de las utilidades, porque está capitalizando la mayoría del monto y otra parte se destina a reservas.

Según datos de la página electrónica de la Superintendencia de Bancos, en el 2010, las ganancias de Banrural fueron de Q740 millones, en el 2011 subió a Q894 millones y en el 2012 y el 2013 se registró en Q895 millones por año. Al 30 de septiembre del 2014 se reportan en Q661 millones.

Electricidad. En el caso de la EEGSA y sus afiliadas, el Estado posee el 14.02% de participación en cada una.

Antes tenía el 96% y en 1998 el Estado vendió el 80% de esas acciones al consorcio integrado por Iberdrola, TPS de Ultramar Ltd. y Electricidad de Portugal, mientras que en el 2010 la adquirió Empresas Públicas de Medellín (EPM) de Colombia.

De 1998 al 2013 aparecen ingresos por Q680.7 millones, con comportamientos variables cada año.

Mientras que por las afiliadas a dicha empresa los dividendos recibidos en ese plazo son de Q226.4 millones.

Jorge Alonso, gerente de la EEGSA, dijo que la empresa de más de 120 años de existencia ha pasado por varios procesos, luego de ser consesionada, regresó a manos del Estado en 1972.

Desde ese año hasta 1996, año en que se empezó la venta, el monto de utilidades no era alto y no había que repartir dividendos, sino que se reinvertía en la cobertura del servicio.

“Desde 1998 a la fecha ha venido un agresivo plan para rentabilizar las operaciones de la sociedad. Para un inversionista es importantísimo eficientar las operaciones y hacer la sociedad rentable para seguir mejorando las inversiones y servicios”, comentó.

En relación a un aumento de participación del Estado en la EEGSA, Érick Archila, ministro de Energía y Minas, indicó que no hay interés en eso, mientras Alonso indicó que esto solo podría hacerse si la asamblea aprueba una capitalización.

Opiniones diferentes. Los ingresos anuales por la participación estatal en las empresas son considerados bajos por el analista Carlos González, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales, y según él, el Estado debería recuperar espacio y poseer otras empresas.

De Molina, quien fue ministra de Finanzas, comentó que la Empresa Guatemalteca de Telecomunicaciones (Guatel) generaba unos Q250 millones de ingresos al Estado, monto que se dirigía al fondo común para financiar el presupuesto. Luego se convirtió en Telgua y se privatizó.

Antes de ese período, el Estado era propietario de empresas de sectores como electricidad, telecomunicaciones, ferrocarril, correos y aviación.

Esos fondos ayudaban a que no se tuviera que contratar más deuda, expresó De Molina.
Sin embargo, tanto De Molina como Carmen Urízar, presidenta de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica, y el exministro de Finanzas José Alejandro Arévalo consideran que no sería adecuado que el Estado vuelva a tener muchas empresas.