Las reformas fiscales impulsadas entre el 2000 y el 2007 aumentaron los ingresos del Estado en Q10.447,02 millones (US$1.302M), pero a la vez se ha registrado una reducción de impuestos por comercio y sentencias judiciales que representa salidas por Q7.599,55 millones (US$9447,7M)

Los informes de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) establecen que las reformas fiscales de los últimos años sí han mejorado los ingresos en las arcas nacionales, pero luego de los egresos el Estado obtuvo una disponibilidad neta de Q2.847,66 millones.

Las salidas de dinero fueron por sentencias de la Corte de Constitucionalidad contra impuestos como el de bebidas, en el 2003; una reducción a la tasa del IEMA, de 1.25% a 1%, y devolución del Impuesto Sobre la Renta o reducción en otros regímenes. Además, hubo rebajas de aranceles al momento de entrar en vigor tratados de Libre Comercio en el país, que en conjunto sumaron Q7.599,55 millones.

Rudy Villeda, superintendente de Administración Tributaria, explicó que los efectos se determinan para un año calendario completo, porque “permite comparar el efecto que tiene la aplicación de dos legislaciones distintas —antes y después de la reforma—”.

Una de las modificaciones que mayor efecto ha tenido es el decreto 20-2006, conocido como Ley Antievasión I, con la cual se reportan ingresos de Q1 mil 798.50 en el 2007, y Q238 millones en el 2006; en ambos casos, impulsados por la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

En el 2000 se subió la tasa del IVA, del 10% al 12%, y hubo un impacto de Q1 mil 469 millones.

Nuevo intento

Después de cuatro años el gobierno de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) fracasó en su intento por reformar el sistema tributario, por la oposición en el Congreso y empresarial.

El mandatario Otto Pérez Molina, junto a la bancada del Partido Patriota —ahora oficialista—, ofreció en su discurso de toma de posesión priorizar un pacto de reforma y retomar el Pacto Fiscal.

En una reciente entrevista, Pavel Centeno, ministro de Finanzas, indicó que por la Ley Antievasión II esperan unos Q1 mil 200 millones en el 2012, y ofreció una reforma integral al ISR. Destacó que un cambio de este tipo podría producir unos Q2 mil 800 millones en el primer año y subir esos ingresos a Q4 mil 800 millones en los próximos años.

Ricardo Barrientos, analista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, señaló que hay reformas administrativas que pueden tener efectos inmediatos, como las exenciones de mora e intereses, así como otros controles que buscan estimular el pago voluntario de impuestos.

Las modificaciones más profundas son cuando se cambia la estructura técnica de los impuestos —exenciones, tasas, base imponible, hecho generador, entre otros—, agregó.

Barrientos destacó que algunas como la del IVA tienen efecto en los dos meses posteriores a su vigencia, mientras que otras como el ISR tienen período anual y deben entrar en vigor en el siguiente ejercicio fiscal.

Por ejemplo, si se reforma el ISR en el 2012, cobraría vigencia en el 2013 y tendría resultados en el 2014, ejemplificó el analista.