Londres.- La guerra comercial mundial iniciada entre Estados Unidos y China no desatará una ola masiva de rebajas de calificaciones de deuda soberana, aunque algunas naciones como México podrían eventualmente verse amenazadas por un incremento de aranceles, dijo la firma crediticia Fitch.

La reciente imposición mutua de aranceles entre las dos mayores economías del mundo y la amenaza de que puedan gravar productos por un valor de hasta US$200.000 millones implica que la guerra comercial ha pasado a ser una realidad, dijo a Reuters James McCormack, jefe de calificación de deuda soberana de Fitch.

La disputa ha cambiado el panorama general de la firma en torno a la economía mundial.

Fitch esperaba que la riña arancelaria no estallara, pero ahora cree que sus efectos podrían costar 0,5 puntos porcentuales al crecimiento económico de Estados Unidos y probablemente también a la expansión china.

Una salida del TLCAN, en tanto, ciertamente sería perjudicial. Un ejemplo que citó McCormack es que el 9% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos se realizan en camiones “ligeros”. Sin el acuerdo comercial, los aranceles sobre estos productos alcanzarían un 25%.

Aunque ciertamente no es saludable, en sí mismo el enfrentamiento no debería causar una ola de recortes de calificaciones.

“Yo no lo anticiparía, para ser honesto, sólo por la guerra comercial”, dijo McCormack.

“Estados Unidos está en una posición firme con su nota triple A”, dijo, y añadió que la deuda estadounidense en proporción al PIB tendría que subir a un rango de entre 20 y 35% antes de llevar a Fitch a advertir sobre la amenaza a la calificación.

México en la mira. En la lista de países que podrían verse perjudicados por el aumento de aranceles de Estados Unidos, hay pocos que podrían sufrir eventualmente un recorte en su nota de deuda.

México estaría en la mira, pero siempre que se cumpla del todo la amenaza de que el acuerdo TLCAN desaparezca. El nuevo gobierno mexicano también podría revertir las reformas al sector de energía que han apoyado las finanzas de la segunda mayor economía latinoamericana.

¿Estos factores podrían cambiar el panorama de México a “negativo” en sí mismos?

“Potencialmente sí”, dijo McCormack. “Depende de la magnitud de los cambios y de lo que el Gobierno quiera hacer”.

Una salida del TLCAN, en tanto, ciertamente sería perjudicial. Un ejemplo que citó McCormack es que el 9% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos se realizan en camiones “ligeros”. Sin el acuerdo comercial, los aranceles sobre estos productos alcanzarían un 25%.

El dólar muy alto. A nivel más generalizado, el alza del dólar podría representar un riesgo para la posición de crédito de naciones emergentes, de acuerdo a Fitch.

El billete verde avanzó el jueves hasta su máximo nivel en un año y ha sumado un 7% desde abril, anotando ganancias por cuatro meses consecutivos, una racha no vista en más de tres años.

Existe un patrón de 20 años de casos de rebajas de notas de deuda de países más pobres cuando la moneda estadounidense se fortalece demasiado y produce una caída de sus reservas en moneda extranjera.

Las notas de deuda de las naciones emergentes bajaron entre 1 y 1,5 escalones en promedio entre 2013 y 2017, cuando la moneda estadounidense se valorizó un 30%.

“Creemos que lo que podría pasar con el dólar es una cuestión más importante (que la guerra comercial)”, dijo McCormack.