El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, admitió este martes que la crisis financiera internacional ya tiene impactos en la economía nacional y dijo que ello se reflejará en un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) menor al previsto por las autoridades.

En una comparecencia ante una comisión del Senado, Mantega dijo que, aunque su despacho todavía trabaja con una tasa de crecimiento del 4,5% para este año, él cree que se situará en un 4%, lo cual consideró que "no estaría nada mal para un año de transición" en la economía internacional.

Mantega también recordó que el propio Gobierno ha adoptado en los últimos meses diversas medidas para evitar un mayor recalentamiento de la economía, las cuales acaban ayudando a reducir el crecimiento.

El ministro garantizó que si la economía se enfría más allá de lo esperado el Gobierno está dispuesto a intervenir con "diversas armas", que no precisó, para apuntalar el PIB.

"No dejaremos que la economía se caiga y tomaremos las medidas necesarias para que el PBI continúe creciendo", pero "bajo control", indicó.

Mantega también dijo estar convencido de que la desaceleración económica no afectará en forma significativa la sostenida mejora de la tasa de empleo en el país.

"Brasil es uno de los países que más genera empleo en el mundo, al menos en términos proporcionales", aseguró Mantega, quien, sin embargo, anticipó que será "natural" que este año "se creen menos puestos de trabajo" que en 2010, cuando se abrieron 2,5 millones de plazas.