Ciudad de México. Pese a los recortes presupuestarios, al cierre del primer semestre del año el gasto neto del sector público ascendió a dos billones 465 mil 884.6 millones de pesos, cantidad superior en 55 mil 600.7 millones de pesos respecto a lo programado para los primeros seis meses del año, reveló la Secretaría de Hacienda.

A través del Informe sobre la situación económica, las finanzas públicas y la deuda pública al segundo trimestre de 2016, la dependencia dio a conocer que el gasto programable, que no incluye compromisos financieros, sólo el ejercido por dependencias y organismos públicos, se excedió en 17 mil 659 millones de pesos.

Por su parte, los ingresos presupuestarios ascendieron a dos billones 338 mil 873.6 millones de pesos, cantidad superior en 366 mil 874 millones de pesos respecto a lo presupuestado para el lapso enero junio de este año.

Los ingresos tributarios contribuyeron con un billón 393 mil 74.1 millones de pesos, esto fue 177 mil 932.6 millones de pesos más de lo programado, y contribuyó a compensar una caída de 60 mil millones de pesos en ingresos petroleros, los cuales aportaron 314 mil 963.8 millones de pesos.

En tanto, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), definidos también como la versión más amplia de la deuda pública, ascendió a 8 billones 850 mil 90.9 millones de pesos, monto mayor en 216 mil 610.6 millones de pesos respecto a su nivel de diciembre de 2015.

No obstante, pese al crecimiento del gasto y de la deuda, el balance del sector público disminuyó 67.7 por ciento, al ubicarse en 116 mil 594 millones de pesos.

Los ingresos del sector público fueron mayores en 366 mil 875 millones de pesos.

En el primer semestre de este año, la Secretaría de Hacienda recaudó 143 mil 614.5 millones de pesos por IEPS aplicado a gasolinas, lo que significó 39 mil 252 millones de pesos más de lo programado, y un crecimiento de 22.3 por ciento real anual, según cifras de la dependencia.

“La mayor recaudación se explica por los incrementos de precios a los combustibles, los cuales no son resultado de decisiones administrativas ni de políticas tributarias agresivas, sino un reflejo de lo que ocurre en el mercado internacional”, dijo Rodrigo Barros, titular de la Unidad de Política de Ingresos Tributarios.

Recordó que, por ley, a partir del 1 de enero de este año, los precios de las gasolinas se ajustan en línea con sus referencias internacionales, pero acotados en una banda de más menos tres por ciento. Por ello la Magna podría subir aún dos centavos.

Negó que el incremento de precios vaya a afectar la recaudación total del IEPS aplicado a gasolinas estimado para el cierre de 2016, que es de 209 mil millones de pesos.

“Los precios suben porque suben sus referencias internacionales, el impuesto se queda intacto”, aseguró el funcionario.

También negó que el incremento de precios de las gasolinas vaya a impactar de manera negativa los precios al consumidor y la inflación, pues están en el rango que ya se había establecido.