Haití, azotado a lo largo de este año por una sequía y luego por una tormenta y un huracán, requerirá US$144 millones para asistir a su población más vulnerable en 2013, informó la Organización de las Naciones Unidas (ONU), citada en Puerto Príncipe por la prensa local.

La ONU ya había anunciado a principios de noviembre que entre un millón y dos millones de personas se enfrentan en Haití a dos tipos de inseguridad alimentaria: el acceso a ciertos alimentos y la malnutrición.

El organismo llamó este martes a la comunidad internacional a reunir los fondos que serán destinados el próximo año para responder ante la eventualidad de que se produzcan una crisis alimentaria, rebrotes de cólera y nuevos desplazamientos de personas.

El representante adjunto del secretario general de la ONU en Haití, Nigel Fisher, dijo en Nueva York, Estados Unidos, que las calamidades "dejaron a millones de personas sin alimentos y menos trabajo", en referencia a "Isaac" y "Sandy", los dos fenómenos que además causaron un centenar de muertos y pérdidas por más de 100 millones de dólares en la agricultura.

El gobierno haitiano prorrogó a principios de este mes el estado de emergencia que declaró en octubre tras el paso de "Sandy" por el occidente del país con el fin de mantener las acciones a favor de cerca de 250.000 personas afectadas por el huracán y, un mes antes, por la tormenta "Isaac".

Además, una sequía mermó la producción agrícola local en el primer semestre del año.

A finales de julio, la ONU ya había lanzado otro llamado para obtener financiamiento internacional por el orden de los US$128 millones para apoyar a las poblaciones vulnerables afectadas por la crisis humanitaria en Haití.

"La respuesta internacional al llamado unificado del 2012 para Haití ha sido decepcionante", dijo Fisher, coordinador humanitario de la ONU en ese país.

Según el representante, al 24 de julio sólo se habían recaudado US$47 millones, mientras US$81 millones siguen siendo necesarios para satisfacer las más urgentes necesidades relacionadas la lucha contra el cólera, la respuesta al terremoto de hace dos años y la preparación y respuesta a la temporada de huracanes.

En marzo pasado, Fisher dijo que Haití había recibido a la fecha sólo el 55% de los US$382 millones en ayuda internacional que debía llegar al país en 2011, y que necesitaba con urgencia casi US$54 millones para asistir a medio millón de damnificados que aún quedan del sismo.

Haití se encuentra inmerso en un lento proceso de reconstrucción casi tres años después del terremoto de 2010 que dejó 222.570 muertos y daños materiales por US$7.900 millones.

Además, el gobierno enfrenta la secuela de una epidemia de cólera que ha dejado 7.519 víctimas mortales desde su aparición hace dos años.