Amsterdam. El ministro de Finanzas holandés, Jan Kees de Pager, dijo el domingo que estaba dispuesto a proponer al saliente presidente del Banco Central de Holanda Nout Wellink para reemplazar a Jean-Claude Trichet como presidente del Banco Central Europeo (BCE).

El plazo de ocho años de Trichet expira a finales de octubre y crece la especulación sobre quien tomará su lugar en la dirección de la entidad con sede en Fráncfort, que ha jugado un papel clave al responder a la crisis de deuda de la zona euro.

"El candidato favorito de Alemania se ha ido. El juego parece estar abierto otra vez. Si esto lleva a nuevas ideas, lo pensaremos", dijo De Jager al programa de televisión holandés Buitenhof.

"El primer presidente del BCE fue un holandés, (Wim) Duisenberg, y ahora tenemos un francés. Así que sería inusual tener a un holandés de nuevo, pero Duisenberg no completó totalmente su mandato", destacó De Jager.

Wellink, quien cumplirá 68 años en agosto después que su mandato finalice el 1 de julio, ha generado críticas en los Países Bajos debido a que dos bancos cayeron y ABN AMRO necesitó ser nacionalizado.

El año pasado sobrevivió a una votación parlamentaria tras un duro informe de una comisión independiente del colapso del banco prestamista DSB.

Desde el retiro de la carrera por el puesto del presidente del Bundesbank, Axel Weber, el mes pasado, la mayoría de los analistas han apuntado al jefe del Banco de Italia, Mario Draghi, como el mejor calificado y candidato obvio a ocupar el principal lugar del BCE.

Pero algunos medios alemanes han expresado oposición a que un candidato de un país con un récord de inflación alta y deuda masiva se haga cargo del euro, y la canciller Angela Merkel no ha descartado la búsqueda de un candidato alternativo.