Caracas. Un holding de Barbados conformado por ejecutivos de la venezolana Empresas Polar presentó un pedido de arbitraje internacional contra el gobierno del presidente Hugo Chávez por la nacionalización de una firma de fertilizantes en la que tenía una participación minoritaria, mostraron documentos.

La jugada podría sentar un precedente para empresas venezolanas que buscan protección de cortes extranjeras en disputas contra el gobierno socialista, y evitar a la justicia local, que según los críticos está controlada por Chávez.

El caso es de alta sensibilidad dado que el mandatario ha amenazado varias veces con nacionalizar Empresas Polar, el mayor empleador privado del país y una de las principales fabricantes de alimentos. La firma, que produce desde cerveza hasta harina de maíz, llega a diario a casi todos los hogares de los 29 millones de venezolanos.

Pese a que Chávez se ha concentrado en la expropiación de firmas extranjeras, decenas de empresas nacionales también se han visto afectadas.

El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), un tribunal del Banco Mundial, asegura que el grupo de Barbados llamado "Gambrinus Corp" presentó un pedido de arbitraje contra Venezuela el 2 de diciembre por un "negocio de fertilizantes". Pero no dio más detalles.

Sin embargo, una fuente cercana al caso que pidió no ser identificada confirmó que la disputa es por el productor de fertilizantes Fertinitro, que Chávez nacionalizó en el 2010. Empresas Polar tenía una participación del 10% en la compañía.

Otros socios eran la petroquímica estatal venezolana Pequiven, una subsidiaria indirecta de la petrolera italiana ENI y la estadounidense Koch Industries, que también presentó en julio una solicitud de arbitraje internacional ante el Ciadi por su participación del 35% en el proyecto.

Los documentos del grupo Gambrinus obtenidos por Reuters muestran un nítido nexo entre esa firma y Polar.

Al menos dos directores de Gambrinus son actuales ejecutivos de Polar y los siete directores de Gambrinus que aparecen en los documentos han estado vinculados a Polar.

Cuando Reuters preguntó a una portavoz de Polar si podía dar detalles sobre el caso Gambrinus, la respuesta fue que la empresa no haría comentarios.

La oficina de la Procuraduría General de Venezuela, que lleva los casos del Ciadi, no respondió las llamadas en búsqueda de comentarios. Koch Industries y Pequiven tampoco respondieron los llamados de Reuters.

Arbitrajes

Gambrinus -el nombre de un rey medieval europeo que según una leyenda inventó la cerveza de malta- hizo su reclamo ante el Ciadi justo antes de que Venezuela decidiera en enero retirarse de ese tribunal, que tiene en sus manos más de 20 casos contra el país petrolero.

Chávez, que asegura que su plan de nacionalizaciones ha desarmado décadas de inequidad social y prácticas empresarias inescrupulosas, criticó duramente al Ciadi y aseguró que es un instrumento de dominación colonial.

El Ciadi no ha comentado sobre la posición de Venezuela.

Los arbitrajes permiten a las empresas extranjeras protegidas por tratados de promoción y protección de inversiones resolver las disputas con los gobiernos sin tener que litigar en los tribunales locales.

Los países usualmente permiten que las empresas puedan realizar arbitrajes internacionales como una señal de confianza que estimule la inversión extranjera.

Venezuela firmó un tratado bilateral de inversión en 1994 con Barbados y actualmente tiene más de 20 de ese tipo de pactos.

Otras empresas venezolanas que enfrentan posibles nacionalizaciones, como por ejemplo los bancos, también parecen estar creando subsidiarias que le permitirían presentarse ante tribunales como el Ciadi y eludir las cortes locales.

"Es sabido entre los abogados que hacen este tipo de trabajo que las empresas venezolanas estructuran sus inversiones a través de otros países, bajo la consideración de que la justicia no es equilibrada en las cortes venezolanas", dijo Michael Nolan, socio del estudio de abogados Milbank en Washington.

Nolan ha representado a clientes en casos de arbitraje contra Venezuela.

La decisión de Chávez de retirar al país del Ciadi, que tendrá vigencia desde mediados del 2012, no afectará los juicios ya en proceso como el de Gambrinus, dijo Nolan.

"Diga lo que diga en su programa televisivo de los domingos, estos son compromisos legales y vinculantes", agregó, en referencia a los extensos discursos de Chávez en su programa Aló Presidente. "Chávez no puede decidir unilateralmente tomar sus cosas e irse a casa", agregó.

El abogado dijo que muchas empresas extranjeras y posiblemente firmas venezolanas con activos foráneos seguirán teniendo acceso a los arbitrajes por los tratados bilaterales de inversiones que firmó Venezuela en el pasado.

Chávez dijo que se negará a cumplir las sentencias emitidas por el Ciadi, pero expertos legales aseguran que las otras 140 naciones adheridas al centro creen que los fallos son vinculantes, por los que las empresas podrían conseguir órdenes para embargar activos de Venezuela en otros países.

Polar en la mira

Polar, el fabricante de la cerveza más popular de Venezuela y de otras marcas de gran peso, ha sido criticada muchas veces por funcionarios del gobierno durante los últimos años.

Chávez la ha acusado de negarse a proveer mercadería a los supermercados estatales y de exacerbar la escasez de alimentos al retener inventarios.

Polar, que comenzó a fabricar cerveza en 1941, siempre ha negado esas acusaciones al tiempo que ha evitado una confrontación directa con el presidente.

Tras años de pelear con Polar, en el 2010 Chávez ordenó la expropiación de algunos depósitos de cerveza y Pepsi en la ciudad de Barquisimeto porque aseguró que la zona debía ser usada para construir viviendas.

El año pasado, el Gobierno expropió tierras en Caracas donde Polar tenía planeado expandir un programa de nutrición infantil.

El Gobierno también ha nacionalizado a proveedores clave de Polar, como el fabricante de vidrio Owens Illinois, que ya presentó una solicitud de arbitraje, así como al productor de semillas Agroisleña.

Sin embargo, Chávez parece haber dejado en espera una posible estatización de Polar, en parte porque esa decisión podría agravar los ocasionales brotes de escasez de productos básicos que castigan especialmente a la clase baja.

Sus simpatizantes casi siempre lo aplaudieron cuando nacionalizó petroleras, bancos o empresas de telecomunicaciones, pero podrían no estar de acuerdo con que tome el control de Polar.