Tegucigalpa. El Congreso de Honduras aprobó este miércoles un paquete de impuestos dirigido a inyectar más fondos a cuerpos de seguridad para enfrentar una escalada de violencia, agravada por carteles mexicanos de la droga.

Honduras es acosada por un espiral de violencia en el que sicarios tirotean a mansalva a personas en calles de barrios en las principales ciudades o cuerpos son encontrados mutilados.

Los homicidios en esta nación centroamericana pasaron de 13 asesinatos diarios en el 2009 a 17 en el 2010, en su mayoría atribuidos por autoridades a crímenes a causa de la presencia de los cárteles mexicanos.

La Ley Temporal de Seguridad Poblacional, que estará vigente por cinco años y generará un ingreso adicional de US$28 millones al año, incluye un impuesto del 5% a exportaciones de empresas mineras y gravará con un 1% los ingresos brutos de las empresas de telefonía móvil.

También se gravará con un 0,5% las utilidades de los restaurantes de comida rápida con franquicias, en su mayoría estadounidenses, y un 3% de los retiros bancarios en cuentas que en promedio tengan durante seis meses 100.000 lempiras (US$5.200).

"Los cárteles mexicanos son los que están generando esta violencia. Nosotros estamos empezando a vivir esta violencia de una manera muy fuerte". Oscar Alvarez, ministro de Seguridad.

"Los cárteles mexicanos son los que están generando esta violencia. Nosotros estamos empezando a vivir esta violencia de una manera muy fuerte", dijo a Reuters el ministro de Seguridad, Oscar Alvarez.

"Este aumento en el presupuesto de los organismos de Seguridad nos permitirá enfrentar con más eficiencia a estos grupos de narcotraficantes y las secuelas de violencia que dejan en el país", agregó.

Presupuesto actual insuficiente. Autoridades de Seguridad dicen que los recursos del presupuesto nacional ahora son insuficientes para adquirir vehículos terrestres, aéreos y marítimos, equipos de comunicación y armas, necesarios para enfrentar los cárteles del narcotráfico y las pandillas.

Los impuestos fueron aprobados por la mayoría del gobernante Partido Nacional del presidente Porfirio Lobo, con el apoyo de una parte de legisladores del principal partido de oposición, y otras tres agrupaciones minoritarias.

Pero otros legisladores que criticaron el plan coincidieron con empresarios en que los nuevos impuestos deteriorarán a las empresas y desalentarán la inversión en Honduras.