Tegucigalpa. El séptimo incremento al precio de los combustibles aumenta el temor de los hondureños sobre el efecto multiplicador que estas alzas generan en los productos, bienes y servicios de consumo nacional.

“Es fatal para el bolsillo de los hondureños porque lo que hacen los empresarios y el mismo Estado es trasladarlo (el incremento) al costo de producción y al final de cuentas somos los hondureños en general, tengamos o no tengamos vehículo, los que nos vemos afectados por los altos costos de los carburantes”, indicó el secretario de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH), José Luis Baquedano.

El gobierno autorizó por séptima semana consecutivas nuevos incrementos a los combustibles que van desde 1.10 a 30 centavos de lempiras.

El golpe más fuerte es para los dueños de vehículos que usan gasolina regular, pues esta tiene un alza de 1.10 lempiras, mientras que la súper subirá 1.02 lempiras.

El impacto es real, pero según la directora ejecutiva del Consejo Hondureño de Petróleo (Cohpetrol), Desirée Medrano, “la población debe ser consciente de que dependemos de precios internacionales. Aunque internamente esté regulado, como somos dependientes del mercado internacional y, lastimosamente eso impacta”.

En esta época es normal que haya incremento debido al clima que impera en Europa, además de las tensiones políticas en Medio Oriente, agregó.

La Comisión Administradora de Petróleo (CAP) espera que las rebajas del crudo a nivel internacional se vean reflejadas en un par de semanas.

Medrano recordó que la fórmula para el cálculo del precio interno es en base a los últimos 22 días y el impacto siempre es con desfase.