Mucho ganaríamos como sociedad si los políticos de Honduras entendieran la dinámica de los mercados financieros y el impacto en los ingresos tributarios.

Si fuera así, el gobierno tuviera proyecciones de crecimiento más modestas y usaría el Presupuesto de la República para reorientar la economía.

La baja expansión de la economía mundial y la elevada incertidumbre y volatilidad en los mercados financieros internacionales tendrán repercusiones regionales y en Honduras se proyecta un crecimiento de 3%, menor incluso al del año recién concluido (3,2% estimado).
Cepal

Para América Latina y el Caribe en general, habrá una disminución de su crecimiento este año a 3,7%, luego de alcanzar 4,3% en 2011, según un informe presentado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En su “Balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2011”, el organismo regional de las Naciones Unidas señala que “si bien ya durante la primera mitad de 2011 el crecimiento se moderó respecto a 2010, gran parte de la región tuvo un desempeño positivo gracias a un contexto externo favorable.

Sin embargo, en la segunda mitad del año la volatilidad e incertidumbre complicaron el entorno global, lo que provocó una mayor desaceleración de las economías con respecto a 2010, cuando la región creció 5,9%”.

Ante este escenario, la secretaria ejecutiva de la Cepal, la mexicana Alicia Bárcena, afirmó que el actual contexto determina las proyecciones para la economía de América Latina y el Caribe en 2012.

“Se prevé un bajo crecimiento de la economía mundial, con lo cual se mantendrían los mencionados procesos de desaceleración de la economía regional y la tasa de crecimiento económico bajaría nuevamente. Además, no puede descartarse un escenario más desfavorable, en el cual una crisis profunda de la zona del euro incidiría negativamente en los mercados mundiales, lo que afectaría, tanto por los canales reales como financieros, las perspectivas económicas de la región”, enfatizó Bárcena.

Bárcena opina que el crecimiento económico en Honduras está ligado a la recuperación de Estados Unidos, en las exportaciones y las remesas, pero ese país está en una etapa de “enfriamiento”.

Como reflejo del enfriamiento, la Cepal asegura que la demanda interna se está desacelerando, lo que se refleja en menores tasas de crecimiento de las importaciones y en menores ingresos fiscales.

A su vez, los precios de los principales productos de exportación van a la baja y se prevé para 2012 una moderada caída de los términos de intercambio, vinculada a los hidrocarburos, los alimentos y en menor medida a la minería.

Gasto y deuda. El problema hondureño se centra en el elevado gasto gubernamental con bajo nivel de inversión pública. “El presupuesto gubernamental de este año supera los 144.000 millones de lempiras, 11,000 más que en 2011, pero más del 80% se destina de salarios y gasto corriente”, dice Ralf Flores, subcoordinador del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh).

A esto se suma la presión política en un año de elecciones primarias. “Habrá más gasto para destino político y propaganda y eso mina los planes de inversión que en suma llegará a 10.000 millones de lempiras”, agrega el analista.

Para el ministro de Finanzas, William Chong Wong, será un año con poco margen de maniobra fiscal. “Se tiene una meta elevada de ingresos tributarios (más de 50,000 millones de lempiras), pero si la actividad económica es baja se tendrá que recurrir a la deuda interna y ajustarnos la faja”.

Ya en 2011 se heredó un déficit fiscal (desfase en el gasto) del 3,1% de la producción nacional anual de bienes y servicios del país. Esto equivale a cerca de 10.000 millones de lempiras, reconoce Chon Wong, una cantidad “manejable”, pero que limita las inversiones.

Y es que ante tanta incertidumbre y la posibilidad latente de cambios bruscos en la economía mundial, los países de la región deben prepararse para adoptar medidas apropiadas de acuerdo a sus realidades, con el fin de defender y fortalecer las bases de su desarrollo económico y social.

Falló el BCH. La propia presidenta del Banco Central de Honduras (BCH), María Elena Mondragón, reconoce que no se cumplirá con las metas del Programa Monetario 2011-2012 y deberá ser revisado a la baja.

“La economía mundial ha desacelerado y eso afectará las exportaciones y la llegada de nuevos capitales como esperábamos inicialmente”, dice.

Y es que el BCH proyectaba crecer entre 3.5 y 4.5% este 2012, pero ahora se habla de un 3%.

El propio Banco Central ha tenido que ser capitalizado con recursos de la banca privada y pagará más de 3,000 millones de lempiras en intereses.

La meta de aumento de precios de los productos de consumo popular (inflación) de 6 a 8 por ciento, está en entredicho con los efectos del alza al cemento, combustibles y al salario mínimo.

Aún así, el Programa Monetario del Banco Central señala que varios sectores de la economía mejorarán su desempeño.

Entre esos sectores se encuentran: comunicaciones; industria manufacturera, agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca; intermediación financiera y comercio.

“La variación positiva en el sector comunicaciones estaría influenciada en gran parte por las inversiones que han venido realizando las empresas de telefonía celular, al igual que por la continuación en la ampliación de cobertura y diversificación de sus servicios, aunados al incremento del número de clientes”, dice el BCH.

La industria manufacturera, agrega el informe, “se verá impulsada por la mejora en la demanda internacional y del consumo interno, propiciando un aumento en los niveles de producción de las actividades”.

Pero Daniel Facussé, presidente de la Asociación Hondureña de Maquiladores (AHM), considera que “por lo menos en maquila, mucho dependerá de la recuperación de EE UU y del impacto del salario mínimo y la energía eléctrica”.

El sector de energía tiene millonarias proyecciones de inversión para 2012.

Pero banqueros como Jorge Bueso Arias miran también una menor actividad crediticia por la incertidumbre financiera mundial, la falta de aprobación del acuerdo “Stand by” con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los problemas de seguridad pública en el país.

Rafl Flores, del Fosdeh, es categórico: “No se ve nada bueno el panorama. El FMI dejó en suspenso la última revisión del programa con Honduras, EE UU, Europa y hasta China han bajado su ritmo de crecimiento y acá se sigue hablando de aumento del gasto, más déficit fiscal y un año político”.