El Congreso Nacional (CN) de Honduras aprobó el miércoles por la noche, con la dispensa de dos debates, las denominadas Ciudades Modelo, en el marco de un prolongado debate en el que se cuestionó nuevamente la violación de la soberanía nacional por cuya causa el primer decreto de ley había sido declarado inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia. Los Regímenes Especiales de Desarrollo (RED), o Ciudades Modelo, fueron aprobados por 110 de los 128 diputados que integran el legislativo.

Dicha iniciativa ha tenido entre sus mejores defensores al titular del CN, Juan Hernández, quien es candidato presidencial por el gobernante Partido Nacional en las elecciones de noviembre próximo.

Trece diputados votaron contra los RED y cinco se abstuvieron, según las versiones que han trascendido de la sesión del Congreso, que deberá ratificar lo aprobado ayer en la siguiente legislatura, el viernes.

De acuerdo a medios de prensa locales, los cambios a la ley que creó las Redes de Desarrollo Sostenible, aprobada en enero de 2011 con el voto de 126 de los 128 diputados, rechazadas en octubre de 2012 por la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, fueron mínimos.

El nuevo proyecto fue aprobado poco más de un mes después de que el Congreso destituyó, el 12 de diciembre pasado, a cuatro de los cinco magistrados de la Sala de lo Constitucional, entre otras cosas por haber rechazado las denominadas Ciudades Modelo, que según Hernández, atraerán mucha inversión extranjera al país.

Hernández, quien además cuenta con el respaldo para esa iniciativa del presidente hondureño, Porfirio Lobo, asegura que los RED serán zonas de desarrollo similares a Hong Kong o Singapur.

Algunos diputados del Partido Liberal, primera fuerza de oposición, y del minoritario Innovación y Unidad-Socialdemócrata, expresaron su rechazo a los RED por considerar que se está entregando parte del territorio a extranjeros. Diversos sectores sociales de Honduras también han expresado su rechazo a las Ciudades Modelo, pues consideran que atentan contra la soberanía nacional y solamente beneficiará a extranjeros y a un reducido grupo de empresarios y políticos locales.

Lobo y Hernández expresaron en octubre pasado, tras el fallo de la Sala de lo Constitucional contra las Ciudades Modelo, que se sentían frustrados y tristes por la resolución de los magistrados.

Cuando se aprobó el primer proyecto, oficialmente se informó que las ciudades modelo tendrían personalidad jurídica, su propio sistema de administración pública y su propia normativa legal, aunque sujeta a la aprobación del Congreso. Además, se promocionó como que serían una vía para atraer inversiones, generar miles de empleos y mejorar la calidad de vida de muchos hondureños.

"La Corte Suprema de Justicia, con esta decisión, le ha negado a centenares de hondureños la oportunidad de tener un empleo (...) entonces hay que ir a la Corte para que les dé los empleos que les ha negado", afirmó entonces el mandatario hondureño. Por su parte, Hernández expresó entonces sentirse "triste, porque lo que quería el Congreso Nacional era darle empleo a todos los hondureños".

Hernández también advirtió en octubre pasado que la resolución de la Sala de lo Constitucional no lo desanimaría en su "lucha por darle más oportunidades de empleo a los hondureños".

El político considera que con las Ciudades Modelo, Honduras está "a las puertas de generar más de 200,000 empleos en los próximos años".

En 2010, Lobo viajó con Hernández, varios diputados, empresarios y otros invitados a Singapur y Corea del Sur, entre otros lugares, para conocer las "maravillas" de las ciudades modelo que, según ellos, se podrían crear en regiones estratégicas de Honduras.