Tegucigalpa. Un 2% ha incrementado el valor de los combustibles que consumen los hondureños como efecto de la determinación del gobierno de Porfirio Lobo Sosa de flexibilizar la moneda nacional.

“Por efecto de la devaluación del dólar ha habido un incremento del 2%”, indicó la directora de la Comisión Administradora de Petróleo (CAP), Norma Rauda.

La funcionaria aseguró que el gobierno no contempla un aumento a los impuestos a los combustibles, que actualmente es de US$1,15 para la gasolina superior, 99 centavos para la regular, 12 centavos el Gas Licuado de Petróleo (LPG) de uso doméstico y 21 centavos el LPG vehicular.

Los demás combustibles, el bunker, el queroseno y el usado en la aviación, están exentos de impuestos, mientras el LPG de uso doméstico en su presentación de 25 libras se mantiene subsidiado en la actualidad.

Las proyecciones de las autoridades son recaudar unos 6.600 millones de lempiras (US$339,5 millones) mediante los impuestos a los combustibles, indicó la funcionaria.

Asimismo, Rauda refirió que la propuesta del ex ministro de Finanzas, Arturo Alvarado, de eliminar los impuestos a los combustibles y en compensación aumentar el impuesto sobre ventas (ISV), no causaría ningún efecto favorecedor para el pueblo.

De realizar una rebaja al impuesto a los combustibles y subirle al ISV “el efecto es cero porque está dejando de ganar por el lado de los combustibles, pero está ganando por otro lado”, señaló.

La propuesta del ex ministro de Finanzas es que el gobierno capte los 6.600 millones de lempiras que generan los impuestos a los combustibles, mediante un aumento al 15% al ISV.

El gobierno capta ingresos para obras sociales, reparación de escuelas mediante el cobro de impuestos a las gasolinas, el diésel y el LPG vehicular y de uso doméstico.

La administración de Lobo Sosa reactivó la devaluación de la moneda el 22 de julio de 2011 por recomendación del Fondo Monetario Internacional (FMI), que venía insistiendo en la necesidad de flexibilizar el régimen cambiario.

La moneda nacional se mantuvo estable desde octubre de 2005 a julio de 2011, con un tipo de cambio de 18,90 lempiras para la compra y 19,02 lempiras para la venta. Para este año se estima que la depreciación será de 5%.