Honduras se mantiene a la espera de ser beneficiada con el financiamiento de unos US$100 millones que serían destinados a la implementación de proyectos para garantizar la seguridad alimentaria, especialmente en las zonas más críticas del país.

Así lo informó este lunes el embajador de Honduras ante la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Carmelo Rizzo, quien detalló que en estos días se gestiona ante el Banco Mundial (BM) la participación de este país en la iniciativa global de seguridad alimentaria y nutricional, lo que favorecería al desembolso para Honduras.

“Estamos en las rondas de negociación de FAO, donde estamos viendo la posibilidad de presentar la solicitud para que Honduras participe en la Iniciativa Global de Seguridad alimentaria y nutricional, que se hace a través de FAO y que se presenta al Banco Mundial", detalló el embajador  Rizzo.

La solicitud es de aproximadamente US$100 millones, para lo cual participaríamos como uno de los cuatro países latinoamericanos que lo pueden hacer”, explicó el funcionario.

Rizzo adelantó que parte de los proyectos a implementar serían para apoyar la gestión de un programa de siembra, así como reforzar todos aquellos programas de seguridad alimentaria que existen en Honduras y que a su juicio han sido exitosos, mismos que son coordinados desde el despacho de la primera dama y el despacho de la presidencia.

Otro de los objetivos en seguridad alimentaria estaría orientado a que las familias cuenten con trabajos sectoriales, para disminuir los altos índices de desnutrición, especialmente en la zona de Honduras calificada como “corredor seco”, es decir, desde el departamento de Ocotepeque hasta Choluteca.

Carmelo Rizzo recordó la alarmante situación de Honduras en cuanto a la desnutrición infantil que ronda el 70% en el corredor seco, y entre 40 y 50% a nivel nacional.

Se estima que de los aproximadamente ocho millones de habitantes en Honduras, 1.4 millones se encuentran por debajo de la línea de inseguridad alimenta.

Con el fin de hacerle frente al problema, en febrero pasado el gobierno declaro al 2011, "Año de la seguridad alimentaria”.