El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, confió hoy en que dentro de "cinco o seis años" su país, Guatemala y El Salvador puedan declarar el éxito del plan regional que hoy presentaron en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), al que pidieron asistencia para su aplicación.

Hernández acudió hoy a la sede del BID para presentar, junto al presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, y de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; el "Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo del Norte".

Ese plan busca atraer inversiones a la región y atajar sus problemas estructurales para evitar que sus ciudadanos se sientan forzados a emigrar a Estados Unidos.

"Espero que con mucho trabajo, con mucha intensidad, con la voluntad política que tenemos, con la voluntad de todos ustedes, en unos cinco o seis años que estemos evaluando vamos a poder decirle a nuestros hijos, a los hijos de nuestros hijos y a nuestros pueblos: hemos cumplido", dijo Juan Orlando Hernández en la conferencia.

Por su parte, el presidente de Guatemala propuso, con el respaldo de sus homólogos salvadoreño y hondureño, dijo que el BID pueda "acompañar la etapa de implementación del plan" mediante una "secretaria técnica" que asista a los tres países.

"Para desarrollar este plan es necesario que implementemos mecanismos de control que garanticen la eficiencia en la ejecución, la calidad del gasto y la total transparencia", afirmó Pérez Molina, quien consideró que el BID es "el socio para el desarrollo por excelencia" en la región.

El plan presentado hoy tiene cuatro líneas estratégicas: dinamizar el sector productivo, desarrollar el capital humano, mejorar la seguridad ciudadana y el acceso a la justicia, y fortalecer las instituciones.

Para la primera línea es necesario modernizar y expandir la infraestructura, reducir los costes de energía y mejorar la fiabilidad del servicio eléctrico, y facilitar el comercio, según un resumen del plan entregado a los periodistas.

En el segundo eje, será preciso fortalecer la formación técnica y vocacional para el trabajo, ampliar la cobertura y la calidad de la educación secundaria y mejorar la salud y la nutrición infantil, ya que el 30 % de los niños de la región sufren desnutrición crónica.

Respecto al tercer eje, se pretende fortalecer los programas de prevención de la violencia y las instituciones de seguridad ciudadana, modernizar el sistema de justicia y crear centros de atención para jóvenes en riesgo social.
Por último, el plan busca fortalecer la capacidad financiera del Estado y sus sistemas tributarios, mejorar la eficiencia del gasto y aumentar la transparencia en la gestión presupuestaria.

"Estoy convencido que uniendo los esfuerzos no solo de los tres países, sino de países amigos, como el caso de México, el caso de Colombia, el caso de EE.UU., vamos a lograr exponenciar la solución a estos problemas", sostuvo Pérez Molina, quien opinó que el plan "es un esfuerzo de mediano y largo plazo".

Sánchez Cerén apuntó, por su parte, que "el sector privado es un actor determinante en este proceso" y opinó que el problema migratorio no solo atañe al triángulo norte, sino que es un asunto "permanente" que habrá que "enfrentar en esta agenda post-2015 que tienen que afrontar las Naciones Unidas".

En la conferencia participó el vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, y representantes del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como de varias empresas privadas.