Tegucigalpa. Las autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmaron que el programa económico aprobado el jueves en Washington por el directorio del FMI contempla la aprobación de nuevas medidas fiscales para asegurar el financiamiento del presupuesto 2011.

El anuncio del nuevo arreglo fue realizado a través de una teleconferencia desde la capital estadounidense y Tegucigalpa por el jefe de la misión técnica del Fondo Monetario para Honduras, Przemeck Gadjezcka; la coordinadora del Gabinete Económico, María Antonieta Guillén de Bográn; María Elena Mondragón, presidenta del Banco Central, y el subsecretario de Finanzas, Carlos Borjas.

El pasado 10 de septiembre la administración de Porfirio Lobo Sosa alcanzó un acuerdo para la firma de ese convenio stand by.

El gobierno de Honduras negoció con el FMI un acuerdo stand by por 18 meses y con la asistencia financiera de 201.8 millones de dólares (129.5 millones de derechos especiales de giro) para restablecer la estabilidad macroeconómica del país. Ese monto de financiamiento es equivalente a la cuota de participación de Honduras como miembro del Fondo Monetario Internacional.

Nuevas medidas. La administración de Porfirio Lobo Sosa envió, el pasado 14 de septiembre, al Congreso Nacional la ley de Actualización del Sistema Tributario, Aduanero y Medidas Antievasión, la que ha sido bautizada por muchos sectores de la sociedad como el "paquetazo II", señala el periódico El Heraldo.

Se estima que las nuevas medidas fiscales generarán entre US$2,500 y 3,000 millones. El "paquetazo II" ha sido cuestionado por varios expertos en la materia al considerar que la nueva ley otorga a la DEI facultades confiscatorias y de fijación de precios, así como una serie de artículos que violentan la Constitución de la República y otras leyes secundarias.

Las autoridades del Poder Ejecutivo y del Congreso Nacional, Porfirio Lobo Sosa y Juan Orlando Hernández, respectivamente, han respondido que sí aprobarán la ley de Actualización del Sistema Tributario, Aduanero y Medidas Antievasión, la que se espera sea incluida en la agenda de la presente legislatura y así cumplir con ese compromiso con el FMI.

Programa económico. El programa de reformas que se aprobó al gobierno de Honduras está respaldado por una combinación de recursos procedentes de dos líneas de crédito del Fondo Monetario: el Acuerdo Stand by del FMI y el Servicio de Crédito Stand by (SCS).

El SCS fue creado recientemente como parte de una reforma integral de las facilidades crediticias del FMI para países de bajos ingresos y ofrece financiamiento en condiciones concesionales.

De los 129,5 millones de derechos especiales de giro, Honduras puede acceder de inmediato a un desembolso inicial de DEG 35,6 millones (US$55,5 millones); no obstante, la intención de las autoridades hondureñas es dar al acuerdo un carácter precautorio.

John Lipsky, primer subdirector gerente y presidente interino del directorio del FMI formuló, en un comunicado, la siguiente declaración: "La economía hondureña se está recuperando gradualmente de los efectos de la crisis global y de la crisis política interna de 2009.

El programa económico de las autoridades apoyado por el Fondo busca fortalecer las finanzas públicas, proteger la posición externa, recobrar la confianza de los inversionistas, catalizando el apoyo de los países donantes y de las instituciones financieras internacionales".

La estrategia de consolidación fiscal busca mantener un nivel de deuda pública con relación al PIB menor al 30%, y crear espacio para incrementar el gasto para la reducción de la pobreza y la inversión pública.

Las autoridades están altamente comprometidas a seguir implementando la reforma fiscal aprobada en abril de 2010 y fortalecer la administración tributaria.

Será también importante ejercer un estricto control sobre el gasto corriente, mejorar la composición del gasto público y fortalecer la posición financiera de las empresas públicas y los fondos de pensiones.

El programa económico del gobierno de Honduras para 2010–2011 propone estabilizar la macroeconomía, fortalecer las finanzas públicas y proteger la posición externa, concluyó John Lipsky.