El reordenamiento de las finanzas públicas descansa en el comportamiento de las recaudaciones tributarias.

La misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) recientemente estuvo en Honduras practicando la primera revisión del programa económico y uno de los puntos más importantes de la evaluación fue el desempeño de la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) durante 2010 y las perspectivas para este año.

El año anterior destacó por las constantes acciones para reducir la evasión fiscal y entre ellas sobresalen el cierre de las tiendas libres, las auditorías a centros hospitalarios privados y las intervenciones en las principales aduanas del país. José Oswaldo Guillén, ministro director de Ingresos, habl+osobre la política fiscal y tributaria.

¿Cuáles son los resultados de la evaluación que el FMI practicó a la oficina recaudadora de impuestos de Honduras? El Fondo Monetario constató el nivel de cumplimiento de las recomendaciones para mejorar las recaudaciones tributarias durante 2010, las que pudimos cumplir a pesar de una serie de limitaciones que tuvimos que sortear. Al cierre del año fiscal anterior, el que expiró el 4 de enero de 2011 por la ampliación del feriado navideño, el monto recaudado fue de 43.856.1 millones de lempiras (US$2.284M)

Una de las exigencias de ese organismo ha sido incrementar la base de contribuyentes, ¿cumplió la DEI con ese compromiso? Sí. De 2009 a 2010 el número de nuevos contribuyentes inscritos pasó de 81.337 a 127.341, o sea 46.0004 más. Ese aumento es el más alto en los últimos cinco años. En 2006 se inscribieron 42.134 nuevos contribuyentes, en 2007 totalizó 79.449, en 2008 ascendió a 81.356, en 2009 sumó a 81.337 y en 2010 llegó a 127.341. Además el número de declarantes por año fue el más elevado durante 2010: en 2006 se reportaron 70.967, en 2007 sumaron 70.863, en 2008 alcanzaron 71.791, en 2009 ascendieron a 67.827 y el año pasado totalizaron 85.085, o sea 22.258 más respecto al año previo.

El número de nuevos contribuyentes y de nuevos declarantes es producto de las acciones emprendidas para reducir la evasión.

Así es, los operativos de auditorías y de fiscalización aumentan la percepción de riesgo y muchas personas naturales y jurídicas han llegado a las oficinas de la DEI a regularizar su situación legal. Además, la Ley de Fortalecimiento de los Ingresos, Equidad Social y Racionalización del Gasto Público (decreto 17-2010) contiene otras medidas que han venido a fortalecer las gestiones administrativas y, por ende, un mayor control sobre los contribuyentes.

En los últimos días la intención del diputado nacionalista Romeo Silvestri, de reformar una ley para ampliar los beneficios fiscales a ciertos sectores de la industria turística, ha generado una polémica.

Creo que la aprobación de la reforma legal solicitada por el mencionado diputado sería un mal precedente, porque después vendrán otros sectores a reclamar que se les otorgue más beneficios fiscales. El sacrificio fiscal estimado rondará 300 millones de lempiras y la pregunta que tenemos que hacernos es ¿quién pagará el sacrificio fiscal? La respuesta será los que pagan sus impuestos de manera correcta.

¿Por qué la DEI se opone a la aprobación de más exoneraciones? Estamos en contra porque el gobierno asumió un compromiso con el Fondo Monetario Internacional de revisar las exoneraciones tributarias establecidas en diferentes leyes para su correcta aplicación.

El Congreso Nacional fue el primero en cumplir y los diputados aprobaron la eliminación de dispensas para la introducción de vehículos, y nosotros como DEI aplaudimos esa decisión, pero ahora nos manifestamos en contra de que se aprueben más beneficios a otros sectores económicos.