Con o sin congelamiento de precios, los productos de consumo popular seguirán al alza.

En los comercios se han registrado ciertas alzas de precios en productos, como pollo, leche, aceite, café, pastas de tomate, a pesar de la existencia de un congelamiento.

La tendencia alcista es constante en los mercados, evidenciandose una ausencia del ente regular de precios, aunque esa responsabilidad recae en la Secretaría de Industria y Comercio (SIC).

De acuerdo con varias pulperías y mercaditos consultados, los precios de algunos productos se han venido incrementando desde el mismo día que se aplicó el decreto para combatir la especulación y el acaparamiento en los productos de la canasta básica, el 19 de noviembre del 2010.

Durante el congelamiento, que primero duro 60 días y que después fue ampliado por 15 días, la leche aumentó de 15 a 17 lempiras (US$0,77-US$0,88), la libra de pollo pasó de 22 a 25 lempiras (US$1,14-US$1,29)

Por su parte, el aceite tuvo un alza de 17 a 20 lempiras, el arroz de 9.95 a 11 lempiras, para citar algunos ejemplos.

Para los pulperos, los cambios de precios registrados por las compañías productoras no se detuvieron en ningún momento.

Patricia López, encargada de una pulpería en la colonia San Miguel de la capital, aseguró que los precios han cambiado mucho, "ya ni me acuerdo cuándo fue que aumentaron, porque en los mercados y los carros repartidores siempre traen nuevos precios y ni modo, tenemos que comprarles".

Walter Ramírez, director de Protección y Consumo de la SIC, aseguró que a pesar del vencimiento del congelamiento, los inspectores siguen trabajando en los monitoreos semanales de los productos y las reuniones para consensuar precios con los empresarios y productores han comenzado desde hace varios días.

"En este momento estamos en una reunión en Casa Presidencial con algunas empresas, nosotros seguimos trabajando como equipo técnico", dijo Ramírez.

Estos consensos y cabildeos con la empresa privada no se reflejan en los mercados, y ahora también en el tema de granos básicos.

Los frijoles no bajaron de precios ni con el congelamiento, la medida de este grano sigue cotizándose hasta en 90 lempiras en los mercados, mientras que en la feria del agricultor se registró un fuerte desabastecimiento, porque fueron los únicos obligados a mantener el precio de 60 lempiras.

Lo mismo comienza a suceder con el maíz, producto que se ha incrementado en su precio en los últimos meses hasta llegar a cotizarse en 750 lempiras la carga de 200 libras.

Gran parte de esta problemática de precios se debe a la poca oferta del producto, de acuerdo con lo expresado por el viceministro de Agricultura y Ganadería, Juan Artica, quien aseguró que las fronteras no pueden cerrarse porque existe libre comercio en la región.

Por su parte, la Fiscalía de Protección al Consumidor anunció el inicio de un proceso de deducción de responsabilidades penales contra quienes violentaron el decreto del "congelamiento" de precios.

Como primer paso se solicitó a Industria y Comercio los expedientes de los establecimientos que violentaron dicho decreto. "Quedamos en que muy pronto nos van a remitir algunos de los expedientes para poder ejercer la acción penal", expresó el fiscal especial de Protección al Consumidor, Luis Armando Navas.

En Industria y Comercio se registran 1,167 expedientes de establecimientos que violentaron el decreto, entre ellos mercaditos, bodegas, supermercados y pulperías. De estos alrededor de 600 corresponden a la zona central. De los negocios inspeccionados un 70 por ciento se les encontró irregularidades, por los cuales están siendo multados. "Lo importante es que a quien se le haya encontrado infringiendo el decreto se le aplique la sanción que ya establece la ley", dijo el fiscal.

Populismo versus seguridad alimentaria

Luis Donaire, presidente de la Asociación de Productores de Granos (Prograno), argumentó que muchos productores de maíz tuvieron que vender a 180 lempiras en los mercados y hoy los intermediarios venden arriba de 350 lempiras las 100 libras de maíz, lo que encarece el precio final al consumidor, por falta de políticas claras del gobierno.

Los productores denunciaron que el Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA) no recibió la transferencia de 50 millones de lempiras, con lo cuales se planificaba la compra de una mayor reserva estratégica.

"Ante la expectativa de precios altos, el gobierno debe garantizar la reserva estratégica y aunque la intención del Ihma sea beneficiar a los productores, en el caso del maíz, el momento de comprar es entre octubre y diciembre y no se puede salir a comprar después porque los precios van hacia el alza", dijo Donaire.

En relación a este reclamo, Carlos Girón, gerente del IHMA, confirmó que la Secretaría de Finanzas no ha realizado la transferencia de los fondos, ya que esta institución aún no liquida los primeros fondos, que sumaron 10 millones de lempiras.

"Nosotros todavía no hemos ejecutado todos los fondos, porque el objetivo del Ihma es beneficiar a los productores, nosotros no compramos sin una planificación, tenemos que esperar la producción en diferentes regiones, si yo me pongo a comprar en una región voy a dejar desfavorecidos a otros productores de otra región", explicó Girón.

Esta decisión del IHMA podría dejar sin grano al gobierno hondureño, puesto que los salvadoreños han avanzado en sus compras y hasta el momento se calcula que de frijoles llevaron una cantidad superior a los 300,000 quintales y una cantidad similar en maíz.

"El problema del acaparamiento se controla con una reserva estratégica, por eso el gobierno cuando tenga el dinero debe de comprar", recalcó Donaire.

Otro de los temas sensitivos para el gobierno es la comercialización de los productos, ya que las tiendas de la Suplidora Nacional de Productos Básicos (Banasupro) no cubren la demanda exigida por la población.

Por lo que el Congreso Nacional pretende aprobar un presupuesto adicional de 50 millones de lempiras para Banasupro, con el objetivo que pueda abastecerse de granos básicos y comercializar a precios accesibles para los consumidores.

Los recursos serán aprobados en las sesiones de la próxima semana para que, cuanto antes, Banasupro pueda adquirir el grano con el fin de arrebatarle el negocio de los coyotes que acaparan el producto para subirle el precio final al consumidor.