El futuro de las tiendas libres que operaban en los predios aduaneros terrestres de Honduras y en centros comerciales de varias ciudades del país es incierto.

A pesar que desde el 23 de febrero de 2010 se encuentran cerradas de manera temporal por su implicación en el comercio ilegal de licores y cigarrillos importados, las autoridades de la Secretaría de Finanzas continúan sin resolver la petición de cancelación o no de los permisos de operación.

La Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) ordenó la intervención de las tiendas libres autorizadas en aduanas terrestres y centros comerciales después que EL HERALDO pusiera al descubierto que estos negocios vendían bebidas importadas y cigarrillos a ciudadanos hondureños, cuando las leyes correspondientes señalan que estos artículos son exclusivos para extranjeros previa presentación del pasaporte.

La denuncia posteriormente fue comprobada por personal de la Unidad Antifraude de la DEI, los que compraron licores en varias duty free de la capital.

Operaciones. El cierre temporal de las 37 tiendas libres procede legalmente porque la Dirección Ejecutiva de Ingresos suspendió los servicios aduaneros -agentes fiscales-, requisito que las duty free deben cumplir para la compraventa de productos importados para uso exclusivo de extranjeros. La acción del ente responsable de la política tributaria del país contempló la suspensión de sus cargos.

EL HERALDO buscó la opinión de las autoridades de la Secretaría de Finanzas para conocer si procederán o no al cierre definitivo de estos negocios, pero no hubo respuesta. Varios operadores de tiendas libres lograron arreglos con la DEI para nacionalizar parte de los inventarios para comercializarlos en el país y otra cantidad reexportarlas.

Sin embargo, otros empresarios acudieron a la Corte Suprema de Justicia para solicitar la nulidad de lo actuado por la Dirección Ejecutiva de Ingresos, recursos que han sido resueltos de manera parcial por la Sala Constitucional.