La inversión directa cerró el primer semestre de 2011 con resultados nada halagadores para las autoridades hondureñas.

El flujo de capitales que ingresó al país alcanzó US$210,2 millones, de acuerdo con un reporte preliminar del Banco Central de Honduras (BCH), menor a los US$278,7 millones del primer semestre del año pasado.

Ese resultado se explica por el clima de incertidumbre que ha prevalecido por las invasiones de tierra, la criminalidad y la inseguridad jurídica. La situación de la inversión extranjera en Honduras se agrava con la salida de varias empresas hacia los países vecinos, principalmente Nicaragua por los factores descritos anteriormente, lo que ha tenido un impacto negativo porque varias de estas compañías tenían planes de expansión de sus unidades de producción.

Según el Banco Central de Honduras, la inversión directa alcanzó US$566,6 millones durante 2010 y para este año se calcula que ascenderá a US$688 millones.

De continuar esa desaceleración en la entrada de capitales, la meta de inversión directa no se alcanzará. Por inversión directa se conoce las adquisiciones de capital social por inversionistas no residentes. La inversión directa implica un interés duradero en la administración de una empresa e incluye la reinversión de las utilidades.

Clima de negocios. Organizaciones como el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) y la Asociación Nacional de Industriales (Andi), a través de sus presidentes Santiago Ruiz y Adolfo Facussé, respectivamente, han venido denunciado que el cambio constante de las "reglas de juego" aleja a los inversionistas.

La administración de Porfirio Lobo Sosa patrocinó a comienzos de mayo anterior el foro denominado "Honduras is open for business", anunciando las autoridades la entrada masiva de capital extranjero, lo que se ha quedado nada más como un anuncio oficial.

Los inversionistas no residentes tienen su capital en las principales actividades económicas de Honduras como "Transporte, almacenaje y telecomunicaciones", "Maquila" y "Servicios". Cabe mencionar que la mayor partes de flujos de inversión directa proceden de Estados Unidos, la Unión Europea, Centroamérica y Canadá.