El gobierno hondureño tiene en ejecución el programa económico para el presente bienio. Las metas indicativas de corto y mediano plazo están fijadas en el programa monetario 2012-2013, el que fue revelado el viernes anterior por las autoridades del Banco Central de Honduras.

Para el 4 de junio próximo se ha anunciado el arribo de la misión técnica del Fondo Monetario Internacional para negociar un nuevo programa económico. María Elena Mondragón, presidenta del BCH, conversó sobre los aspectos más importantes en materia de política económica, monetaria, cambiaria y crediticia.

¿Cuáles son los principales objetivos del programa monetario? 

Los objetivos son varios pero dos son los más importantes. El primero es procurar niveles de inflación razonables (6.5%-7.5%), en el Banco Central tenemos la obligación de velar por la estabilidad de precios.

 Todos sabemos que la inflación es el peor de los impuestos que podamos tener, nos afecta a todos sin excepción, no hay un tan solo sector que no se vea afectado y por lo tanto tener una estabilidad de precios es bueno para el país. 

El segundo objetivo es proteger la posición externa del país, lo que significa que estamos procurando que el nivel de reservas internacionales netas (2,899.1 millones de dólares) cubra al menos tres meses de importaciones de bienes y servicios. 

Esto no solo con el ánimo de contar con la divisa necesaria para las compras que el país tiene que realizar en el exterior de materias primas, insumos, maquinarias, combustibles y medicinas que no se producen internamente.

¿Cómo alcanzarán esos dos objetivos? 

El BCH tiene varios instrumentos de política para lograr esos objetivos. Pensamos que las operaciones de mercado abierto continúen siendo nuestra principal herramienta de política monetaria. 

La Tasa de Política Monetaria, que conocemos como TPM, es la tasa de señalización. Se ha tomado una serie de medidas para cumplir con esos objetivos, las que están plasmadas en el programa monetario y son medidas que el país necesita.

¿Cuál sería el impacto de no procurar la estabilidad de precios y un nivel de reservas adecuado? 

Consideramos que las operaciones de mercado abierto deben ser el principal instrumento de política monetaria y por eso es que evaluamos constantemente la TPM, si no tuviéramos esos instrumentos y no los utilizáramos, entonces en cualquier otro país lo que se ajusta es el tipo de cambio. 

Si lo que queremos es tener estabilidad cambiaria, tenemos que velar por esos dos factores -estabilidad de precios y niveles adecuados de reservas-. Lo que determina el tipo de cambio es el diferencial de inflación nacional con la exterior, y segundo, la cobertura de las reservas internacionales. 

Esos dos objetivos lo que nos permiten es una estabilidad en el tipo de cambio, y si no queremos ajustes abruptos en el tipo de cambio tenemos que cuidar esas dos variables.

Pero el tipo de cambio se ha venido devaluando, ¿cómo se explica esta situación? 

El BCH tiene que ser responsable en ese sentido, siempre he hablado con mucha transparencia, Honduras es un país muy vulnerable a choques externos, somos una economía pequeña y realmente con una situación fiscal, la política salarial y muchas otras cosas impiden que Honduras pueda tener un tipo de cambio fijo. 

Las únicas economías latinoamericanas que tienen tipos de cambio fijo son las que están dolarizadas -Panamá, Ecuador y El Salvador- y no necesariamente ha sido una medida que les ha favorecido, en el resto de países todos los días se ajusta el tipo de cambio porque es una variable de ajuste a la economía, o sea, son los precios. 

Lo que hemos hecho es que esos ajustes cambiarios se hagan suavemente, cuando se reactivó la banda cambiaria -25 de julio de 2011- hubo personas que dijeron que el tipo de cambio llegaría a 30 lempiras por un dólar, lo que no sucedió, entonces creo que lo que debemos cuidar son las dos variables que está cuidando el Banco Central, que son inflación y reservas internacionales. La devaluación del tipo de cambio depende de las variables establecidas en la fórmula.