Tegucigalpa. Las exigencias de los empresarios se incrementan en la medida que el gobierno avanza en su propuesta de aprobar un nuevo impuesto a los hondureños.

Para los empresarios es claro que mientras más se cargue de impuestos a las empresas, más se afectarán los bienes y servicios de consumo popular.

El reclamo va dirigido sobre la incapacidad que tiene el gobierno de buscar reducir el gasto corriente y otros egresos, tales como combustibles, viáticos, gastos de celular y otras prebendas que tiene la burocracia estatal.

De acuerdo con los cálculos realizados por los empresarios, este fondo denominado "tasa de seguridad" recaudaría más de 2.500 millones de lempiras (US$130 millones).

Los empresarios recordaron al gobierno que el sector productivo está cargado con el Impuesto sobre la Renta, impuesto a dividendos, un impuesto del uno por ciento a los productores, un impuesto del uno por ciento a las empresas grandes que van a pagar sobre sus ventas, así como un impuesto de 12% al flete.

Las versiones de los empresarios se dirigen al hecho que serán los consumidores quienes cargarán con el pago de este nuevo trancazo.

Además, los empresarios solicitan ser parte del manejo directo de los recursos, que se podrían generar a través del denominado fondo para seguridad.

Propusieron que el fideicomiso sea manejado por instituciones empresariales, como la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa.

Reacciones. El manejo y la vigencia de los fondos para la seguridad del país son ahora el punto crítico del polémico proyecto del Congreso Nacional.

Para Luis Larach, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), la vigencia por cinco años no es algo que deba discutirse, sin antes conocer los primeros resultados del proyecto.

"Coincidimos en que hay dificultad para el pueblo en el tema de inseguridad. El empresariado ha estado golpeado y con serias dificultades, sin embargo, todavía hay algunos que podemos hacer algo y hemos estado de acuerdo en contribuir en ciertos rubros sin menoscabar la competitividad", reflexionó el empresario sampedrano.

Dijo no coincidir con el poder legislativo en la propuesta de aplicar el impuesto por un período de cinco años, "iniciamos hablando de un aporte temporal, por única vez, y de acuerdo con los resultados que se miren nosotros analizaríamos si vale la pena alimentar o no este fondo de seguridad".

Sobre el fideicomiso, Larach recalcó que deberá manejarse directamente por la empresa privada, "pensamos que el fideicomiso debe ser manejado siempre por el sector empresarial y no solo tener un derecho a veto".

Puntualizó que "con las transacciones no estamos hablando de personas ricas, sino de personas que tan solo vayan a cambiar un cheque de un mínimo de 60.000 lempiras deberán pagar 120 lempiras y eso sería para todos y no solo para los ricos".

Empresario. Para Emilio Larach, empresario capitalino, la aplicación de la tasa de seguridad vendrá a reducir la competitividad del país.
Aunque el empresario se mostró de acuerdo con que se consolide un fondo para fortalecer el tema de seguridad, también es del criterio que el gobierno debe poner su cuota y no solo dejarlo en las bolsas del empresariado.

“Creo que se debe combatir la delincuencia, lo que pasa es que nos están recargando los impuestos, nadie puede venir a invertir así”, dijo el empresario del sector comercio.

Larach reclamó que el gobierno sigue atacando a la empresa privada con mayores impuestos, y que estos no se pueden pasar al consumidor de una manera automática, por la situación económica que vive la población en general. “Nosotros necesitamos tranquilidad en el país, seguridad y reglas claras; talvez podemos aguantar estos trancazos”, expresó Larach.

Agregó que “no es tan fácil gravar los productos, porque hay competencia en el mercado. Sabemos que por uno por ciento no se aumentarán los precios, pero estos impuestos lo dejan a uno preocupado. Además pienso que cuando le sacan dinero a uno, se debe dar algo de regreso.

Aquí lo tratan a uno como si fuera delincuente, y es al contrario, los empresarios todos pagamos impuestos con los cuales el gobierno rinde y los empleados públicos viven de esos impuestos.

Minería. La industria minera reaccionó sobre la aplicación del trancazo de la tasa de seguridad a este sector que sigue sin regularse en el país.

“Encontramos que con la aplicación de este impuesto no se nos da el sentido de la proporcionalidad y la justicia tributaria, pues se está exigiendo a una industria que solo tiene 12 empresas un pago de más de 700 millones de lempiras (US$36 millones)”, comentó Santos Gabino Carbajal, representante del sector minero hondureño.

Carbajal reclamó al gobierno su cuota de participación financiera, “ya les hemos recordado que es el gobierno el encargado de dar la seguridad a todos los ciudadanos y no debe poner a la empresa privada el financiamiento, que es obligación del Estado”.

Sostuvo que “nos preguntamos por qué no reducen el aparato burocrático, por qué no hacen transferencia de renglones presupuestarios, por qué no reducen en llamadas, en combustibles, el gobierno está obligado a fortalecer el rubro de seguridad”.

La industria minera solicitó al Congreso Nacional realizar un estudio sobre la capacidad financiera de cada industria, para evitar cargar con mayores tributos a los sectores que no se han desarrollado suficientemente en el país.

Sobre el uso de los recursos, Carbajal dijo que los empresarios deben ser parte de la comisión encargada del manejo de los recursos, “en el fondo deben de participar las empresas, no solo en la consolidación del fondo, sino en supervisar, coordinar con el gobierno el uso de cada centavo y garantizar la transparencia”.

"Pepe" Lobo. El presidente Porfirio Lobo dijo  que los "ricos" son quienes están en contra de la aprobación de la polémica tasa de seguridad que se pretende crear para la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado en el país.

En una visita ayer a la ciudad de San Pedro Sula, "Pepe" manifestó que "los que brincan son los ricos, porque no se les puede tocar un pelito ahí porque entonces sienten como que les quitan el alma".

"Los que tienen dinero, que colaboren con el pueblo. Cómo no van a colaborar si la gente está sufriendo (...). Hoy (ayer) hablamos con el presidente del Congreso de que si sube cualquiera abusivamente los precios, de hecho vamos a revisar algunos que se han disparado ahí, aunque vaya contra lo que nosotros deseamos que es la libertad de mercado, pero no es libertinaje de mercado", sostuvo el gobernante.

El titular del Poder Ejecutivo reaccionó ante las críticas de varios sectores por la imposición de nuevos tributos. "Yo estoy aquí gobernando. Imagínese si para cada decisión que se toma voy a ver si les gusta o no les gusta... y entonces para qué eligen al gobernante (...). Si cada medida que hago ando viendo si sonríen, si se ponen serios... entonces no hago nada", dijo.

El mandatario asistió a la inauguración de la Cumbre Centroamericana de Aeronáutica Civil que se celebra en la zona norte del país, en donde advirtió que la tasa de seguridad se aplicará y será pagada por los más ricos.