Budapest. Hungría ha dado un nuevo paso para garantizar la confianza de los inversores al anunciar su intención de buscar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para el año próximo.

El anuncio se produjo el mismo día en que los datos oficiales sugieren que una de las economías más abiertas de Europa Central y del Este se está recuperando.

También el miércoles, el gobierno decidió continuar las negociaciones con las entidades financieras sobre la aplicación de un nuevo impuesto al sector.

Aunque polémica, la decisión demuestra que al nuevo gobierno húngaro no le asustan las medidas drásticas, necesarias para cumplir con los objetivos de déficit fijados en el acuerdo de financiación del FMI y la UE.

Hungría también busca una extensión de dos meses de la línea de crédito de 20.000 millones de euros concedida por el FMI y la UE y considera la ayuda del FMI como una forma de reducir sus costes crediticios.