Lima. El doble impacto de Covid-19 y el importante shock del precio del petróleo en el mercado internacional ejercerán presión sobre los fundamentos de algunos bonos soberanos y, potencialmente, en las calificaciones, señaló este lunes Fitch Ratings.

Según la agencia, en los mercados desarrollados los factores clave serán el efecto sobre el crecimiento, si persiste, y las respuestas fiscales y monetarias. 

En tanto, sostiene, los mercados emergentes enfrentan riesgos adicionales relacionados con los ingresos por las exportaciones de los productos básicos, los flujos de capital y las presiones cambiarias.

Los precios del petróleo tuvieron su mayor caída en casi tres décadas después de que Arabia Saudita dijo este domingo que aumentaría la producción y recortaría los precios después del colapso de las conversaciones con Rusia sobre los recortes de producción. 

Los bajos precios del petróleo pesaron en las calificaciones de los principales exportadores en 2014-2016 y lo volverán a hacer si la guerra de los precios del petróleo conduce a precios más bajos, advierte Fitch Ratings. 

Refiere que el colapso de los precios de los productos básicos en el 2014 condujo a numerosas rebajas de la deuda soberana en los mercados emergentes. 

La agencia anticipa que en la medida que las preocupaciones de Covid-19 se intensifiquen, los formuladores de políticas globales se verán cada vez más presionados para responder a una perspectiva económica más débil y contener la propagación del virus. 

Sin embargo, afirmó que los exportadores con calificaciones más altas tienen grandes amortiguadores.

¿Impacto más duradero?. La agencia calificadora sostuvo que os efectos económicos de un shock petrolero pueden ser más duraderos que los del Covid-19. 

“De hecho, el impacto de las recesiones económicas cíclicas en los perfiles de los créditos soberanos suele ser temporal, pues las políticas anticíclicas y los estabilizadores automáticos generalmente se invierten durante las recuperaciones posteriores”, anotó. 

Sin embargo, continuó, es probable que persistan algunos de los efectos económicos de Covid-19, especialmente en sectores como los viajes y el turismo. 

La agencia precisó que los países con grandes contribuciones directas e indirectas al PIB del turismo son Macao (SAR), Tailandia, Maldivas, Croacia, Islandia, Seychelles y varias islas del Caribe, según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo.

Ingresos fiscales caerán. La agencia anticipa que en la medida que las preocupaciones de Covid-19 se intensifiquen, los formuladores de políticas globales se verán cada vez más presionados para responder a una perspectiva económica más débil y contener la propagación del virus. 

Prevé que en el corto plazo, los ingresos fiscales caerán y las demandas de los gobiernos aumentarán. 

“Varias instituciones internacionales están alentando a las autoridades nacionales a promulgar medidas de apoyo fiscal”, refirió. 

El FMI, por ejemplo, señala la necesidad urgente de un gasto suficiente en primera línea relacionado con la salud, junto con iniciativas para enfrentar los choques de oferta y demanda. “Las presiones políticas para el apoyo directo a las industrias y trabajadores afectados se intensificarán”, adelanta la calificadora.

Políticas contracíclicas. Destacó que varios países ya han anunciado acciones fiscales o acciones pendientes, como China, Japón, Corea, Singapur y Malasia en Asia, donde Covid-19 se extendió inicialmente, e Italia, que ha sido la más afectada en Europa. 

Añadió que una declaración del G7 prometió "medidas fiscales cuando sea apropiado", luego de un llamado entre los ministros de finanzas y los gobernadores de los bancos centrales sobre el virus y sus implicaciones económicas.

Fitch espera que la lista de países involucrados en la expansión fiscal crezca mucho más en el tiempo y reconoce plenamente que las políticas oportunas y específicas pueden ayudar a reducir el riesgo de una pérdida permanente en la producción.

Aun así, advierte que hay margen para algunas migraciones de calificaciones en la medida que se formulen y promulguen respuestas políticas, dada la importancia de las finanzas públicas para los perfiles de crédito soberano.

Ciclo de relajación monetaria. Fitch apuntó que está en marcha un ciclo de relajación monetaria mundial, sobre todo con el reciente recorte de 50 puntos básicos por parte de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos. 

Indicó que desde una perspectiva de calificación soberana, la atención se centrará en qué medida las tasas más bajas o la liquidez adicional contribuyan a una mayor acumulación de deuda por parte de los sectores público y privado en los países con una deuda alta. 

“China es un ejemplo notable, aunque todavía no hay señales de que el banco central se esté desviando significativamente de su campaña de eliminación de riesgos o de que se avecina una relajación de la política monetaria y crediticia a gran escala”, apuntó.