El dato sobre la proyección de las importaciones para este año fue dado en el marco de las celebraciones de los 72 años de fundación del citado gremio.

Max Haber manifestó que desde el 2000 hasta el 2010, las importaciones crecieron en un 500%, y que el año pasado se ha llegado al récord de importaciones como consecuencia de la recuperación económica nacional, “a pesar del injusto bloqueo” al comercio exterior registrado (en el puerto de Buenos Aires).

Dijo que el monto alcanzado solo el año pasado fue de US$9.400 millones, (44% de incremento en comparación a 2009), lo cual generó un efecto multiplicador extraordinario en toda la economía. “Máxime, considerando que dos tercios corresponden a bienes de capital e intermedios destinados a la producción e industrialización, así como para la exportación. En lo que va del 2011, al mes de agosto ya se registra un incremento del 27% respecto al año anterior”, destacó.

Añadió que la entidad aglutina a unas 560 empresas importadoras-comerciales, que representan el 80% de las importaciones del país, más del 50% de los ingresos fiscales, el 40% del producto interno bruto (PIB) y, conjuntamente con el comercio y los servicios, más del 50% de la población económicamente activa.

“Queremos destacar que integramos con orgullo el sector comercial y de servicios paraguayo, uno de los pilares de la economía nacional por su contribución al fisco, al empleo, a la gran tarea de poner a disposición de los consumidores paraguayos productos provenientes de todo el mundo, con calidad, variedad y precios competitivos de nivel internacional”, dijo Haber.

Soluciones concertadas. En otro momento, el dirigente señaló que el gremio sigue insistiendo en que las soluciones a los grandes problemas del país deben ser analizadas profundamente y en forma coordinada entre los tres poderes del Estado, la sociedad civil y el empresariado, para concertar la tan ansiada y reclamada “agenda país”, que contenga metas, responsables y plazos, de modo a hacer saber a nacionales y foráneos las condiciones fundamentales que harán posible la estabilidad y la bonanza para la nación. “Por sobre todo se precisa de acción urgente pues el desempleo, la marginalidad y la informalidad ya no deben ser tolerados en nuestro país”, apuntó.

Boicot. Al referirse al boicot en el puerto de Buenos Aires el año pasado, protagonizado por el Sindicato de Obreros Unidos (SOMU) de la Argentina, señaló que hoy la amenaza es latente. Sin embargo, advirtió que cualquier acción similar a la de 2010, que representara una pérdida de US$250 millones al sector, implica la violación de acuerdos y tratados internacionales sobre el libre tránsito establecidos a través del Mercosur, la propia Organización Mundial de Comercio, por lo que amerita una denuncia formal ante estos organismos internacionales.