Un máximo de seis meses es el tiempo que esperan los importadores de productos ecuatorianos de la Unión Europea para que Ecuador concrete un acuerdo comercial con este bloque, así lo afirmó ayer Ricardo Estrada, presidente ejecutivo de Corpei.

Estrada acompañó a la delegación oficial, encabezada por el canciller Ricardo Patiño y el ministro de la Producción, Santiago León, a Bruselas, Bélgica, el lunes y martes pasados.

El directivo explicó que tras la reunión del martes entre León y unos 30 compradores europeos, se lograron aclarar dudas de los importadores de la UE, quienes ya buscaban nuevos mercados para comprar productos ante el temor de la eliminación de aranceles por el vencimiento –en diciembre– del 2013 de las preferencias arancelarias SGP Plus.

“(El ministro León) habló que entre tres y seis meses podría estar concluido un acuerdo en base a todo el avance que ya había existido, con esta perspectiva los europeos pidieron que se los mantenga informados permanentemente del avance de las negociaciones, algunos nos dijeron que esperarán los seis meses para ver el progreso que tienen”, señaló.

Además, viajaron Luigi Benincasa de la Asociación de Pesca Blanca; Mónica Maldonado, representante de la Cámara de Industriales de la Pesquería, y Rafael Trujillo, presidente de la Cámara de la Pesquería.

En la nueva reunión entre representantes oficiales de la UE y Ecuador se buscará aclarar dudas sobre compras públicas, inversión en sectores estratégicos y servicios, señaló.

Al respecto, en Quito, el viceministro de Comercio Exterior, Francisco Ribadeneira, informó ayer que las dudas de la UE tienen que ver con la previsibilidad de los negocios en estos temas. La idea es que en la nueva reunión (en 30 días), Ecuador dé ejemplos de cómo sería la participación de naciones europeas en los negocios. Tras este ejercicio se verá si existe interés de Europa para regresar a la negociación, afirmó.

También aclaró que el instrumento utilizado en esta negociación es un acuerdo de adhesión, que se basa en los textos que ya están negociados con Perú y Colombia.