Singapur/Pekín. Importantes autoridades asiáticas expresaron el martes su temor a una nueva recesión global y al impacto que esto tendría en el comercio de la región y en la inversión.

El ministro de Finanzas de Singapur dijo que una recesión mundial parecía más probable y un funcionario chino reconoció que el crecimiento del gigante asiático podría desacelerarse en el 2012 a un mínimo en una década.

Si los problemas de deuda de Europa se profundizan o Estados Unidos cae en otra recesión, las economías exportadoras de Asia serían vulnerables tanto mediante los canales comerciales como los de inversión.

Los economistas comenzaron a rebajar sus pronósticos de crecimiento y las bolsas han caído en toda la región.

Los reguladores financieros chinos, japoneses y surcoreanos discutieron las amenazas globales en una teleconferencia este martes, indicó el ministro japonés de servicios financieros en una conferencia de prensa.

Los bancos centrales de Japón, Corea del Sur, Indonesia, Malasia y Filipinas tendrán reuniones de política esta semana y la sombría imagen global probablemente los convencerá de mantener intactas sus tasas de interés.

"Asia no será inmune a una recesión global", dijo Tharman Shanmugaratnam, ministro de Finanzas de Singapur. "Ya estamos a una velocidad de estancamiento en Estados Unidos y Europa, lo que implica que hay más probabilidades de que veamos una recesión a que no la veamos", agregó.

Alta exposición. Singapur, uno de los mayores centros comerciales del mundo, está fuertemente expuesto a los ciclos comerciales globales y su economía se contrajo en el segundo trimestre frente a los tres meses previos.

Algunos economistas prevén otra contracción en el periodo de julio a septiembre, lo que calzaría con la definición comúnmente usada de recesión de dos trimestres consecutivos en negativo.

El pronóstico de Tharman era más sombrío que el de la mayoría de los funcionarios estadounidenses y europeos, que aún ven que la economía global se escapará de una nueva recesión.

De visita en Singapur para la misma conferencia a la que asistió Tharman, el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, dijo que era improbable que hubiera una nueva recesión, pero que los riesgos eran altos.

Un reporte del empleo durante agosto en Estados Unidos más débil de lo esperado y las crecientes preocupaciones sobre la sustentabilidad de la deuda soberana europea han aumentado los temores de un empeoramiento de la situación.

Se esperaba que los mercados bursátiles estadounidenses abrieran con una ola de ventas el martes, luego de un fin de semana largo. Las acciones europeas cayeron fuertemente el lunes.

Apuesta a liderazgo de mercados emergentes. Con el crecimiento constreñido en las economías más avanzadas, los inversores esperan que los mercados emergentes asuman el liderazgo. Pero el crecimiento está en desaceleración en países como China, y con una inflación persistentemente elevada las autoridades no desean dar un impulso artificial.

Huang Guobo, jefe economista del organismo regulador de divisas de China, dijo que el crecimiento podría desacelerarse por debajo del 9% en el 2012, pero que combatir la inflación seguía siendo la máxima prioridad.

"El debilitamiento en la demanda global por las exportaciones chinas será un desafío", declaró. "El próximo año, si la situación sigue, el ritmo de crecimiento de China podría caer bajo el 9%", agregó.

Muchos economistas privados recortaron sus pronósticos de crecimiento en China para el 2012, por lo que una lectura por debajo del 9% el próximo año no sería una gran sorpresa.

No obstante, marcaría una fuerte ralentización. China, la segunda mayor economía del mundo, logró sostener el crecimiento de más del 9 por ciento incluso durante las profundidades de la crisis financiera global del 2008 y 2009.

China espera que el crecimiento promedie un 7% en los próximos cinco años, por lo que caer por debajo del 9% en el 2012 no sería un desastre respecto a su política. De hecho, podría ayudarle a contener la inflación, que llegó a un máximo de tres años del 6,5% en julio.

Las economías avanzadas de Asia y Oceanía también temen a las repercusiones globales. El banco central de Australia mantuvo las tasas de interés sin cambios el martes, como se esperaba, pero dijo que el panorama de la economía global era menos claro que con anterioridad durante este año.

Los bancos centrales de Japón, Corea del Sur, Indonesia, Malasia y Filipinas tendrán reuniones de política esta semana y la sombría imagen global probablemente los convencerá de mantener intactas sus tasas de interés.