Un trabajador registrado por su empleador destina en la Argentina hasta más de la mitad de su sueldo bruto a pagar impuestos, publicó la prensa local sobre la base de informes privados.

"En el año (un empleado) trabaja por lo menos hasta junio para cumplir con todas sus obligaciones impositivas, según un informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF)", dijo el diario Clarín.

El medio bonaerense puntualizó que "los cálculos toman en cuenta todos los impuestos directos e indirectos que aplican el gobierno de la Nación, las provincias y los municipios (alcaldías), y que pesan sobre las familias asalariadas".

"La carga tributaria que afronta una familia asalariada varía entre un 35,2% y un 52,8% de sus ingresos", explicó el IARAF.

El estudio fue elaborado por los expertos Nadin Argañaraz, Andrés Mir y Sofía Devalle, mencionó que al salario del trabajador registrado se le descuenta el 17 por ciento de jubilación y planes de salud, a lo que se suma, de corresponder, el impuesto a las Ganancias, a los bienes personales, el IVA, impuestos internos, impuesto inmobiliario, automotor y a los ingresos brutos.

A modo de ejemplo, el informe dijo que un trabajador con un sueldo bruto de 14.907 pesos tiene una carga impositiva de 5.253 pesos, pero cuando el sueldo bruto es de 32.302 pesos, los impuestos suman 14.313 pesos, y con 67.810 pesos, los impuestos ascienden a 35.821 pesos.

Durante la última década hubo "un incremento sin precedentes en la presión tributaria tanto debido a cambios en la normativa -alícuotas, bases imponibles, sobretasas- como a subas indirectas, derivadas de la no actualización de los parámetros de ciertos impuestos", consideró el IARAF.