La Paz. El incremento al salario básico y al mínimo nacional propuesto este año por el gobierno boliviano es inequitativo, debido a que no llega a todos los sectores, provoca carestía, informalidad y afecta la inversión privada, señalaron empresarios y analistas.

El gobierno, a través del ministro boliviano de Economía, Luis Arce, argumenta sin embargo que los aumentos salariales anuales, fijados en función al porcentaje de inflación del año anterior, son para mantener el poder adquisitivo.

"Consideramos que debemos incentivar la demanda interna, la capacidad de quienes vivimos en el país de adquirir bienes y servicios, un incremento en la capacidad de adquisición, claro que incentiva la demanda interna y además dinamiza la economía general", afirmó.

Por su parte el economista y docente de la estatal Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Julio Alvarado, dijo que es evidente que este incremento salarial genera aumentos en los precios de la canasta familiar y en todos los sectores.

Para el experto, el incremento del salario mínimo que en 2015 llegó a 207 dólares, no tiene mucho efecto por ser muy bajo y porque muchos obreros ya ganan ese monto o lo superan, por lo tanto no les beneficia.

Alvarado aclaró sin embargo que el aumento a la masa salarial, que es al total que gana un trabajador, influye en el efecto multiplicador porque "el sector informal hace subir sus productos y servicios en ese porcentaje. Al final el incremento salarial igual pierde su poder adquisitivo".

En tanto, el analista económico y docente de investigación de la UMSA, Oscar Heredia, manifestó que el incremento salarial de cada año perfila "generalmente" una presión inflacionaria fuerte que ya existe.

"El Banco Central constantemente emite bonos para recoger la moneda boliviana del mercado y evitar disminuir la presión inflacionaria, con la subida del salario de alguna manera se incrementan los productos y servicios", explicó.

La diputada opositora Norma Piérola consideró que el aumento salarial afecta a las empresas débiles, las cuales se ven obligadas a despedir gente, no sólo por el incremento, sino por la previsión del doble aguinaldo, y por tanto incrementará la informalidad.

Piérola señaló que si el gobierno no encara políticas de reactivación económica, en momentos de crisis por el bajo precio del petróleo, Bolivia enfrentará problemas sociales.

Una las características de la política salarial aplicada por el gobierno es el incremento al mínimo y básico anual por encima de la tasa de inflación. Una particularidad que marca la diferencia respecto a los gobiernos anteriores a 2006, previo a la llegada al poder del presidente Evo Morales.

Para este año el gobierno nacional busca incrementar el salario mínimo nacional y el haber básico 4 por ciento, propuesta que rechaza la Central Obrera que propone que la base de la negociación sea un aumento del 8,5 por ciento.

El presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Ronald Nostas, dijo que la falta de una política salarial ha provocado que durante los primeros cuatro meses de cada año este sector ingrese a una fase de incertidumbre y baja en la productividad.

"Cada año hemos propuesto trabajar de forma tripartita (gobierno, empresarios trabajadores) en la construcción de una política salarial, pero no hemos tenido respuesta, esperamos que ahora se pueda hacer realidad esta dinámica", señaló.

Nostas expresó la preocupación del sector por el alza salarial sin la participación del empresariado privado.

En 2014 y 2015 algunos sectores no tuvieron un crecimiento, precisó el presidente de la CEPB al recordar que en Bolivia están registradas 151.000 empresas, la mayoría de las cuales difícilmente estará en condiciones de cumplir las normas.

La CEPB y otros sectores empresariales coincidieron, por separado, en la necesidad de establecer una política salarial a mediano y largo plazo, además de mejorar el clima de inversiones.