Chicago. Un importante indicador sobre la actividad empresarial en el área de Chicago mostró una aceleración en julio, lo cual sugiere que la economía de Estados Unidos no está experimentando una recesión de doble caída.

El Instituto de Gestión de Suministros de Chicago informó que su barómetro empresarial -conocido previamente como índice de gerentes de compras de Chicago- ascendió a 62,3 puntos en julio desde la lectura de 59,1 en junio y de 59,7 en mayo.

Las cifras divulgadas excedieron las expectativas del mercado. Los economistas encuestados por Dow Jones Newswires proyectaban una lectura de 56,0 en julio.

El informe más reciente marcó el décimo mes consecutivo con avances. Las lecturas sobre 50 indican una expansión de la actividad, mientras que las lecturas por debajo de 50 apuntan hacia una contracción.

Las cifras más recientes del ISM se dan a conocer en medio de las crecientes preocupaciones entre los inversionistas sobre la recuperación económica. Otros informes recientes han mostrado que la recuperación había perdido su impulso ascendente.

El viernes por la mañana, el Departamento de Comercio informó que la economía se desaceleró en el segundo trimestre de este año, y el gobierno también revisó a la baja sus estimaciones de crecimiento de los últimos tres años. La revisión mostró que la recesión fue peor de lo que originalmente se pensó.

El Departamento de Comercio informó que el PIB creció a una tasa anual ajustada por factores estacionales del 2,4%, frente el 3,7% del primer trimestre y el 5,0% del cuarto trimestre del año pasado.

Un comunicado emitido por el ISM de Chicago señaló que sus cifras mostraron una "reducción del aletargamiento de la recuperación tras la Gran Recesión del 2007-2209".

"La perspectiva de Chicago de este mes sobre la actividad económica nacional se aleja de la opinión de una recesión de doble caída", señaló el ISM de Chicago.

Sin embargo, el índice aún tiene que superar el tope registrado hasta el momento dentro del ciclo de recuperación, la lectura de 63,8 en abril, que marcó un máximo de cinco años.