Sao Paulo. El indicador de inflación más amplio de Brasil subió menos de lo esperado en mayo, sugiriendo que las presiones sobre los precios podrían estar moderándose tras un alarmante avance registrado a inicios de este año.

El índice IGP-M subió un 0,43% en mayo, desacelerándose inesperadamente frente a la tasa de 0,45% alcanzada en abril, dijo este lunes la Fundación Getulio Vargas, que elabora el informe.

Se esperaba que el índice subiera un 0,58%, según la mediana de las respuestas de 14 economistas consultados por Reuters.

La inflación se ha vuelto un dolor de cabeza para la mayor economía latinoamericana. El índice referencial IPCA, usado por el Banco Central para determinar su política monetaria, superó la meta oficial de un 4,5%, con una tolerancia de dos puntos porcentuales, al ubicarse en un 6,51% en abril a tasa anual.

Sin embargo, los últimos indicadores apuntan a una moderación de esas presiones y el ministro de Hacienda, Guido Mantega, ha dicho que espera que la inflación se desacelere en los próximos meses.

El IGP-M es seguido de cerca por analistas e inversores porque da una mirada amplia sobre los precios mayoristas y minoristas, además de suministrar datos sobre las tendencias en la industria de la construcción.

El componente que mide la evolución de los precios mayoristas, que tiene un peso del 60 por ciento en el índice, subió apenas un 0,03% en mayo tras haber aumentado un 0,29% en abril.

La variable sobre los precios al consumidor, con una incidencia de un 30% en el índice, aumentó un 0,9% frente a un alza del 0,78% en abril.

Los costos de la construcción, con un peso del 10% en el índice, subieron un 2,03% este mes tras aumentar un 0,75% en abril.