Río de Janeiro. La Confederación Nacional de la Industria (CNI) de Brasil mejoró hoy su proyección sobre la retracción económica del país este año, que pasó del -3,5 por ciento al -3,1 por ciento, y espera que en los dos próximos trimestres, el país ponga fin a la recesión que vive.

"La economía brasileña se encuentra en un momento de transición. Tras dos años de una profunda recesión, se observan señales de reversión del cuadro. Los indicadores de confianza empresarial ya están en el terreno positivo, aunque las estadísticas relativas a la situación corriente no confirmen la retomada de la producción", aseguró la mayor patronal de Brasil.

La economía brasileña se contrajo un 3,8 por ciento en 2015, el peor resultado en 25 años, y si finalmente se contrae también este año, registrará por primera vez dos años seguidos en negativo.

"Se espera el retorno del crecimiento para el primer trimestre de 2017", aseguró la CNI en su informe económico trimestral.

También se mejoró la proyección negativa del Producto Interno Bruto (PIB) industrial, que pasó del -5,4 por ciento al -3,7 por ciento para este año, mejorando el resultado del -6,2 por ciento obtenido en 2015, gracias a "un ajuste del mercado de trabajo, con una reducción del coste unitario del trabajo y una mejora de la productividad".

La CNI, pero, alertó que el consumo de las familias, durante años el motor de la economía brasileña, sigue limitado por la contracción del crédito y por la caída de la masa real, por lo que  "el comercio y la industria deberán ser cautelosos en aumentar sus pedidos de producción, teniendo en vista el riesgo de acumular estoques indeseados".

La previsión de los industriales brasileños es que la inflación este año sea del 7,1 por ciento, inferior a 7,3 por ciento previsto anteriormente e igual a la que prevé el mercado financiero.